cocaina regina05/06 VILLA REGINA.- Unos 300 kilos de cocaína había secuestrado hasta anoche la Aduana de Villa Regina en un cargamento de manzanas que salió de un frigorífico de Cervantes y que tenía como destino el mercado de ultramar.

Al cierre de esta edición continuaba la inspección sobre un segundo container. La droga, tal como ocurrió en el caso “Manzanas Blancas” de 2010, tenía a España como destino. Anoche había cuatro detenidos: dos camioneros, una despachante de aduana y un hombre relacionado con la empresa frutícola.

El cargamento de cocaína fue encontrado en dos containers que habían sido cargados el jueves y que debían pasar por la Aduana de Villa Regina para lograr obtener el despacho. Diversas fuentes vinculadas con esa repartición pública confiaron que la exportadora que comercializó la fruta es “Nihuen Srl” y que las cajas en las que estaba la droga junto con las manzanas tenían a marcha “Frutas Kis”. Los galpones de esta última fueron allanados ayer por Gendarmería, aunque las mismas fuentes también indicaron que la mercadería se habría embalado en un galpón de Ingeniero Huergo, subcontratado para la tarea. (Ver recuadro)

La exportadora estaba bajo constante control debido a que recién este año había obtenido la autorización para exportar y por ese motivo, durante seis meses, todas sus cargas fueron sometidas a inspecciones exhaustivas. “Frutas Kis” habría registrado un importante crecimiento en los últimos tiempos a raíz de la incorporación de un inversionista español, trascendió.

El sistema de escaner de la Aduana local, en la zona de la cámaras de transferencia en frío, permitió detectar unos envoltorios en el primer container analizado, acoplado a un camión de origen brasileño, por lo que rápidamente se dispuso la descarga de todos los bultos y la comunicación a la Policía Federal de Roca para que intervenga. Luego se pusieron al frente del operativo el personal de Afip-Aduana y el juez federal de Roca Jorge García Davini, quien anoche, pasadas las 21, seguía dentro del edificio fiscalizando el procedimiento pues aún faltaba verificar todo el contenido del segundo camión. Del primero, según confiaron altas fuentes, sacaron 247 panes de cocaína.

El operativo comenzó minutos antes de las 11. En un primer momento desde la Aduana se anticipó el hallazgo de 100 kilos de cocaína pero alrededor de las 20, a través de la agencia de noticias Télam, la Afip informó que eran “unos 300 kilos”. La droga, al parecer, estaba dispuesta en bolsas negras en el fondo de las cajas de manzanas.

Tanto las autoridades de la Aduana de Villa Regina como los funcionarios judiciales mantuvieron total hermetismo mientras se desarrollaba el procedimiento. En tanto que autoridades de Afip-Aduana de mayor rango viajaban anoche hacia las oficinas de Regina con gran dificultad debido al corte del puente Cipolletti-Neuquén y a los restantes cortes que encontraron en la Ruta 22 durante el trayecto.

Según se pudo saber por fuentes comerciales, la empresa obtuvo recién este año su habilitación para exportar peras y manzanas. Durante los primeros cinco meses de este año realizó tres embarques, los cuales fueron revisados en su totalidad mediante el sistema de scaner y por la descarga de los bultos, sin que se detectaran irregularidades.

De manera preventiva las autoridades dispusieron que todos los camiones que ayer se encontraban en el predio de la Aduana para verificar sus cargas quedaran retenidos preventivamente, hasta constatar no sólo su contenido sino también la posible vinculación con las firmas implicadas en el contrabando. Una fuente fuertemente vinculada con la Aduana confió que en este caso una misma mujer, empleada de un estudio de Bahía Blanca, intervino en el envío como despachante de aduana y como agente de transporte aduanero. Como estaba presente al comenzar el procedimiento, quedó detenida junto con los dos camioneros. (AVR y Redacción central)

> Un antecendente de 3 toneladas:

En junio de 2010, en una situación similar, tuvo origen la recordada megacausa “Manzanas Blancas”, en la que se detectaron más de 3 toneladas de droga camuflada entre fruta. Con destino a España, tras pasar por un galpón de empaque en Allen, el hallazgo derivó en un juicio por el que fueron condenados el empresario Valentín Temes Coto, dueño de la firma Frutol, y su empleado Nelson Hinricksen.
(Rio negro)

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