Poner PLAY y escuchar FM ALAS 95.1

Jamás imaginó que presentar un trabajo de investigación en un congreso en Santiago de Chile cambiaría su historia para siempre.

Alguien la escuchaba con atención y al saber que era la única médica en el país que reunía las especialidades en Radioterapia y Medicina Nuclear, le abrió las puertas de la Fundación Intecnus en Bariloche.

Con solo 38 años, Romina Ventimiglia es hoy la responsable del área de Radioterapia y de Medicina Nuclear en el centro de salud ubicado en la ruta 82.

“Me gusta mucho la oncología: el tabú en torno al cáncer, el gran impacto que tiene en los pacientes y la cercanía con la muerte. Muchas veces, en la sociedad se mete todo dentro de la misma bolsa. La gente piensa: me diagnosticaron cáncer, me voy a morir. Muchas veces, no es así”, advirtió la mujer.

En el 2006, cuando egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, optó por la residencia en Radioterapia.

“El cáncer es una enfermedad crónica que según los estadios tiene posibilidad de tratarse. Hay que seguir controles estrictos”, insiste.

Ventimiglia ejerció dos años en un centro de radioterapia de referencia de Buenos Aires. “Muchos pacientes venían con estudios metabólicos que eran una novedad: el paso anterior para detectar y llegar al diagnóstico de esta enfermedad previo a los cambios morfológicos que uno ve en una tomografía”, describió Ventimiglia.

El origen de la curiosidad

La tomografía por emisión de positrones (PET) es una técnica no invasiva de diagnóstico e investigación por imagen capaz de medir la actividad metabólica del cuerpo.

Ventimiglia asegura que ahí arrancó su curiosidad y “de inmediato, la sedujo la posibilidad de unir radioterapia con medicina nuclear”.

Esta última especialidad (que requiere tener otra previa) le tomó dos años. “Desde hace algunos años se ha visto que en ciertas patologías, planificar con una imagen tomográfica y con una imagen metabólica, como la que aporta el PET, otorga beneficios porque nos da más precisiones del tratamiento. A veces, se descarta un tratamiento local de radioterapia; otras veces mejora la delimitación del área que vamos a irradiar en radioterapia”, dice.

Actualmente, Ventimiglia es la única médica con estas dos especialidades en el país. Una colega está terminando la especialidad y recién en un año, estará ejerciendo.

En diciembre del 2017, la médica tuvo la primera entrevista laboral en Intecnus. “En ese momento, Luis Rovere me mostró el centro y me enamoré por todas las posibilidades en cuanto a los recursos tecnológicos y la posibilidad de ejercer las dos especialidades en una misma institución”, relató y explicó: “Eso no lo encontraba en Buenos Aires porque por más que en un mismo centro de salud, haya un servicio de radioterapia y medicina nuclear, pertenecen a empresas distintas”.

Hoy, esta médica tiene a cargo 15 profesionales del servicio de radioterapia además, de 4 técnicos y 4 físicos en el departamento de Medicina Nuclear.

¿Qué siente ocupar un lugar tan relevante de toma de decisiones?”, preguntó Río Negro.

“Es un orgullo y me gustaría trasladar al resto de las mujeres, especialmente estudiantes de medicina, que es posible llegar a este tipo de rol de jerarquía y poder conducir un servicio”, respondió.

Admitió también que suele entablar un vínculo muy cercano con los pacientes. “Atiendo a pacientes oncológicos muy sensibles que requieren muchísima empatía. Nos involucramos permanentemente. A veces un poco más con algunos que con otros”, reconoció.

P:-¿Quedan sueños por cumplir?

R:- Tuve la oportunidad de poner en marcha el servicio de radioterapia hace un año y medio y el de medicina nuclear hace un mes y medio (aunque faltan áreas que aun no están operativas). Mi sueño es incorporar más recurso humano especializado y la idea es arrancar con las residencias el año próximo. Hay pocos especialistas en radioterapia y medicina nuclear. Se requieren mucho.

P:- ¿Y de qué manera acompaña la familia?

R:- No hubiese sido posible venir a Bariloche sin el apoyo de ellos. Soy única hija y arrastré a mi familia para Bariloche. Ayudó también saber que iba a darle una mejor calidad de vida a mi nena de 8 años. Mi marido me sostiene en todo. Dejó su trabajo en Buenos Aires y comenzó su búsqueda laboral acá por mi proyecto. Se jugó a pleno. Además, la puesta en marcha de un servicio fue complejo. Hay días que estoy 12 horas acá adentro. Y sin mi marido al lado que comprenda, que lleve a mi hija al colegio, la busque, no hubiese sido posible.

En oncología es clave la contención. Siempre le digo eso al paciente: si no se siente contenido con su médico, que busque uno en quien pueda confiar”

Romina Ventimiglia, médica de la Fundación Intecnus.

Cómo son las consultas

El 95% de los pacientes del servicio de radioterapia son oncológicos en Intecnus.

Los pacientes concurren con una derivación del médico oncólogo y una solicitud de radioterapia.

La primera cita consiste en una consulta exhaustiva de una hora y media, a la que concurren con estudios y, sobre todo, muchas dudas.

“Les explicamos que usamos radiaciones ionizantes con la finalidad de erradicar la enfermedad o prevenir que vuelva a aparecer: evaluamos los estudios que pide el oncólogo, el examen físico y se explican los posibles efectos adversos que pueden aparecer durante el tratamiento”, detalló Ventimiglia.

Una vez que finaliza esa consulta, se hace una tomografía de planificación(por emisión de positones, llamada PET) que se realiza desde hace un mes y medio en Bariloche.

“Con esta imagen, los médicos delimitan la zona a irradiar y los órganos sanos pegados al tumor que quieren protegerse para que sufran las menores consecuencias posibles”, explicó.

El Servicio de Física Médica ayuda a diseñar la planificación del tratamiento que necesita cada paciente.

“Nos muestran a los médicos distintos planes. Y en base a la historia clínica del paciente y al pronóstico, decidimos el plan más óptimo para ese paciente. Una vez que ese plan está aprobado, citamos al paciente para iniciar el tratamiento”, indicó. la doctora.

El primer día del tratamiento toma 15 minutos.

“El paciente no siente nada, es un tratamiento no invasivo. A partir de ahí, debe venir todos los días en su horario, durante 15 minutos. Un tratamiento promedio dura entre 3 y 4 semanas y pueden surgir síntomas, adversos; por eso, habitualmente hacemos un control médico a mitad y al final del tratamiento”, detalló.

Río Negro nos aprobó el programa de residencias. En el transcurso de este año o el próximo ingresarán los primeros residentes”.

Romina Ventimiglia, médica de la Fundación Intecnus.

Un servicio con 7 físicos

Intecnus cuenta con un servicio de Física Médica compuesto por 7 físicos egresados del Instituto Balseiro.

“Habitualmente los físicos escasean en los servicios de radioterapia. Suele haber dos o tres físicos por centro en Buenos Aires, donde se tratan arriba de 100 pacientes diarios”, explicó Ventimiglia.

“En Bariloche, hoy tenemos un volumen de unos 30 pacientes diarios y un plantel de 7 físicos”.

 

(Diario Rio Negro)

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.