Poner PLAY y escuchar FM ALAS 95.1

El fiscal jefe Gustavo Herrera y la adjunta de fiscalía de Catriel Analía Diaz, solicitaron al Tribunal la declaración de culpabilidad de los tres acusados de homicidio culposo y lesiones graves del que resultara víctima fatal, Mauro Malmoria.

El hecho sucedió el 19 de noviembre de 2016 cuando la víctima y otros compañeros de trabajo realizaban trabajos de construcción en una cámara de líquidos cloacales de la ciudad de Catriel. Herrera repasó la teoría del caso de la fiscalía y señaló que se trata de un homicidio culposo y de lesiones graves culposas según la teoría jurídica de la imputación objetiva que se basa en la “comisión por omisión”. Lo anterior significa que la muerte y las lesiones sufridas por los trabajadores podrían haberse evitado si se hubiera cumplido con los requisitos previstos por las leyes laborales para la realización de este tipo de trabajos. Respecto del presidente de la empresa Rimsol S.A., el fiscal consideró acreditado que a partir de la firma del contrato, el hombre asumió la posición de garante respecto a la integridad de los obreros que contrataría y que se comprometió a aportar los elementos de protección personal para realizar las tareas. Citando la legislación vigente en materia de seguridad e higiene y en la regulación aplicable a las obras en construcción en particular, concluyó que en su carácter de Presidente del directorio de la empresa es el responsable directo de hacer cumplir las medidas de seguridad e higiene. En cuanto al encargado de la seguridad e higiene de la obra, señaló que se lo contrató por su calidad de profesional para elaborar y ejecutar un programa de seguridad para evitar cualquier tipo de contingencia, tal como lo prevé la ley y su reglamentación. Más allá que el acusado adujo no ser empleado de la empresa y que no hubo un acuerdo contractual para la supervisión de la obra, según explicó el representante del Ministerio Público, lo cierto es que debió haber elaborado y ejecutado el plan o en su defecto, haberlo derivado a otro auxiliar técnico para la supervisión en el lugar de trabajo. Por otro lado agregó que por las características y riesgos propios de la actividad, la regulación en obra en construcción de estas características supone la supervisión permanente de un profesional de la seguridad e higiene mientras se produce la obra. Otra parte de la acusación se centra en que el hombre no habría brindado la capacitación suficiente sobre los riesgos propios del trabajo en cámaras con líquidos cloacales y sobre la presencia de gas sulfhrídrico. Finalmente, en lo que atañe al responsable técnico de la obra, el Ministerio lo acusa de no haber estado presente en el lugar para supervisar que los trabajos se llevaran a cabo con las medidas de seguridad adecuadas y no asegurarse que los obreros contaran con los elementos de protección personal y equipamiento necesario para llevar a cabo su labor.

Por lo anterior, se solicitó la declaración de culpabilidad de los tres acusados por el delito de homicidio culposo (un hecho) y de lesiones graves culposas (tres hechos). Respecto de una cuarta víctima de lesiones la fiscalía retiró la acusación considerando que el damnificado no era empleado de esa firma y que se encontraba en el lugar supervisando las tareas por parte de la empresa ARSA.

Una tragedia que se pudo haber evitado Según indicaron los representantes del Ministerio Público Fiscal, tanto el desenlace fatal de Malmoria como las lesiones de sus compañeros podrían haberse evitado con una capacitación eficiente y con la provisión de elementos de seguridad apropiados. Entre ellos mencionó un medidor de gases, máscara o equipos de respiración autónomos y cuerdas de seguridad. Los testigos durante el debate explicaron que la forma en la que efectivamente pudieron retirar a los trabajadores del interior del sistema cloacal fue a través de una cuerda de unos 10 metros de largo que un vecino del lugar prestó a los operarios. El fiscal recordó que en total, Rimsol SA cobró en 2016 más de cuatro millones de pesos por los trabajos a realizar, mientras que actualmente el medidor gases – instrumento de seguridad de mayor valor en el mercado – cuesta alrededor de $55 mil pesos. La acusación El hecho llevado a juicio ocurrió el 19 de noviembre de 2016 aproximadamente a las 17:50 cuando la víctima y otros compañeros realizaban trabajos en el interior de la cámara cloacal de calle Rumania y Córdoba. Mauro Malmoria ingresó a la cámara a los fines de realizar un tapón para contener los efluentes y se desvaneció y falleció producto de intoxicación por inhalación de gas sulfhídrico. Tres compañeros que se hallaban en el lugar descendieron para auxiliarlo y sufrieron lesiones por el mismo motivo. Al presidente de la empresa Rimsol a cargo de la obra, al ingeniero civil que debía supervisarla y al licenciado en seguridad e higiene que elaboró el plan de acción para evitar riesgos y ejecutarlo en el lugar, se los acusó por las figuras de homicidio culposo y lesiones graves culposas. El veredicto del Tribunal integrado por Florencia Caruso, Alejandra Berenguer y Laura González Vitale se conocerá mañana miércoles (20/03) a las 15:30 horas en el edificio judicial de España y Urquiza.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.