Comenzaron a usar la última reserva del río Colorado por la sequía extrema. Se prioriza para el consumo humano. Los productores recibirán el 50% del agua habitual para riego.

La crisis hídrica golpea con dureza a los ríos de la región y obligará al uso restringido de un bien escaso. Once ciclos consecutivos de sequía extrema determinaron que el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) apele a la última reserva del embalse de Casa de Piedra en La Pampa, que hasta la fecha nunca se había usado.

En el nuevo marco, las producciones agroganaderas tendrán que “resignar productividad”. La energía eléctrica queda fuera de servicio y no habrá agua para las industrias.

“La profunda crisis climática que nos anunciaban nos llegó a pleno. Se convirtió en crisis hídrica y nos pega duro”, declaró al diario Río Negro Néstor Lastiri, secretario de Recursos Hídricos de La Pampa. Tras brindar cifras de la reducción drástica que Colorado, dijo que la función del Coirco será administrar el agua en forma equilibrada y eficiente.

El gran demandante es el sur bonaerense con 130.000 hectáreas, pero tiene limitado el riego a 50.000, donde producen cebollas y forrajes. Ese fuerte déficit alienta desde hace años especulaciones sobre un trasvase de agua desde el río Negro.

Mientras se definen los cupos de entrega de agua, los productores de la ciudad de Río Colorado viven por estas horas con especial preocupación. Necesitan asegurar la provisión en septiembre y octubre para cubrir la producción de carozo de las heladas tardías.

La reserva en Casa de Piedra al 1ºde agosto pasado fue de 560 hectómetros cúbicos (el volumen anual que aporta el río), valor inferior al volumen medio del embalse, a igual fecha, durante los 11 años de escasez hídrica.

Entre los años 1940 y 2010 el volumen anual fue de 4.630 hm3, cifra que cayó a 2.640 en las últimas 10 campañas por la sequía. La estimación para la próxima es del orden de los 1.240 hm3, que equivale al 27% del derrame histórico del río y un 50% menor al que se dio durante la década pasada.

La reserva se encuentra por debajo de la cota mínima alcanzada en abril del año pasado. Por ello, el informe del Coirco establece un seguimiento especial de la calidad del agua en el embalse a medida que descienda su nivel.

Con el retraimiento del lago, la Villa Turística de Casa Piedra quedó prácticamente paralizada. Muchos inversores abandonaron el lugar. Sus 200 pobladores esperan que el Colorado vuelva a engordar y llene el dique.

El lago se alejó medio kilómetro de villa turística de Casa de Piedra por la sequía. Muchos inversores abandonaron el lugar.

Los productores deben “resignar productividad”

Mientras Neuquén y Río Negro definen las medidas por la emergencia hídrica que declaró la Autoridad de Cuencas para los ríos Limay, Neuquén y Negro; el gobierno pampeano avanza con tres ejes:

Los cultivo de alfalfa en la cuenca del Colorado se verán acotados por le entrega de la mitad del agua a los productores

  • Resignar productividad: se le dará prioridad en el riego a los cultivos más sensibles y sembrados nuevos. Los de raíces más largas pueden soportar hasta la segunda etapa del riego. Por ejemplo, si un campo de alfalfa rendía seis cortes, este año-ciclo tendrá dos. 
  • Sacrificarán hectáreas: algunas parecelas no serán resembradas y descansarán.
  • Temporada atípica: bajo las nuevas condiciones se ensayarán experiencias alternativas para impedir las pérdidas productivas.

En lo que resta de agosto, la prioridad serán los cultivos más sensibles y sembrados nuevos, porque “aquellos con raíces de mayor tamaño pueden soportar bien hasta la segunda etapa” del riego, expresaron desde la Cámara de Productores de 25 de Mayo. La dotación de agua será la mitad de lo que recibieron.

Al explicar el impacto de la crisis hídrica, Gustavo Campetella, jefe de la central de Casa de Piedra, dijo que es muy poco lo que se ha generado de energía eléctrica en los últimos diez años.

La central tiene una potencia máxima instalada de 60 MW. Entre abril y agosto de 2010 y por 11 años consecutivos quedó fuera de servicio para poder recuperar el volumen del embalse.

El lago se mantuvo con cotas importantes hasta el 2010. “En 2014 tuvimos una cota mínima de 271 metros sobre el nivel del mar y aparecieron islas, parte del lago se retiró de la presa. Y en 2020 bajamos a 268. El máximo normal es de 283 metros”, explicó el ingeniero al diario Río Negro.

El Coirco informó que los registros nivales que presenta la cuenca no solo son los menores de todo el período de escasez hídrica, sino que además están próximos a cero, concordante con la información de las imágenes satelitales.

Cuando se le consultó qué consecuencias tendrá el uso de la última reserva del embalse, dijo que Casa de Piedra tiene la posibilidad de seguir abasteciendo mientras desciende la cota del embalse.

“El problema es que cuanto más abajo vamos, y con el panorama de que no haya nuevos aportes por falta de nevadas, sólo se apunta superar este año. El año que viene no sabemos si podremos garantizar la temporada”.

Dijo que por el impacto del cambio climático ya no se verán las crecidas que tenía el río.

Un año hidrológico medio del río equivalen a 4.600 hectómetros cúbicos de aporte. Parte se guarda en la represa y otra se suelta aguas abajo.

El nivel del lago descendió 13 metros durante los 11 años continuos de sequía.

Desde que empezó la crisis, el volumen medio cayó a 2.600 hm3. Y este año 1.250. “De generación eléctrica ni hablar, estamos fuera de servicio”, indicó.

El Ente Ejecutivo Presa del Embalse Casa de Piedra es el organismo que hizo la obra y desde 1996 regula las aguas del río Colorado. Realiza el mantenimiento y explotación de la central.

Desde el ente se indicó que en todo momento la generación hidroeléctrica quedó condicionada a los usos prioritarios, que anteponen el uso de agua para consumo humano y sigue por el riego.

La central hidroeléctrica de Casa de Piedra tiene una potencia instalada de 60 MW, pero desde que empezó la crisis hídrica es muy poco lo que ha generado.

El volumen de erogación depende de las cinco provincias que integran la cuenca del Colorado y se nuclean en el Coirco: Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Neuquén y Río Negro. Es presidido por el ministro del Interior de la Nación.

Por la situación de escasez hídrica extrema se ha convocado a una reunión urgente del comité para analizar los pasos a seguir ante la crisis, pero aún no tiene fecha.

 

Portezuelo

El Coirco no ha podido declarar aún la emergencia hídrica en el río Colorado. La tensión entre Mendoza y La Pampa por la obra de la represa Portezuelo del Viento dificulta la definición.

Una vez que se la declare, cada jurisdicción -Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro y Buenos Aires- tienen potestad para enmarcar la emergencia según su contexto.

Redoblarán esfuerzos para mantener la dinámica de turnos de riego, mejoras en los canales y sistemas, así como en los canales de retornos de los drenajes, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua.

Por su parte, los Viñedos de Casa Piedra  no se verían afectados por la crisis hídrica, ya que las bombas de captación toman del río y están muy cerca de la represa.

En cuanto a la salinidad, se hará un seguimiento de la calidad del agua en Casa de Piedra, conforme vaya descendiendo el nivel del lago, sostuvo el Coirco. Esperan un incremento de la salinidad de las aguas del río Colorado desde Buta Ranquil hasta la desembocadura.

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