nqn turf - premio carlos pellegrini - foto mati subat 12-11-2017

Cinco horas después de la muerte de la yegua “Negrita”, los veterinarios la abrieron para tomar muestras de sangre y orina en el hipódromo de Neuquén. La respuestas de los profesionales tras el procedimiento fue inmediata, el animal estaba dopado: cortaron su cuero y el fluido vital comenzó a brotar por todos lados como si el deceso hubiese ocurrido hace instantes, la coagulación debería haber ocurrido entre 10 o 15 minutos después del fallecimiento.

El diagnóstico era evidente y los análisis de laboratorio que obtuvo la fiscalía de Neuquén el lunes fueron contundentes. “Negrita” tenía cinco drogas introducidas de manera ilícita en su cuerpo.

El suministro de sustancias en cualquier tipo de deportes para obtener una ventaja, incluyendo las competencias de humanos y las que involucren animales, está prohibido por la ley 24.819.

 

Existen delgadas líneas con medicamentos puntuales que son autorizados solo en caso específicos, con prescripción y colocación de un veterinario. En el caso de “Negrita” fue todo irregular: “todas fueron suministradas de manera ilícita. Las muestras de sangre presentan en su totalidad una cantidad anormalmente elevada de xilazina”, explicó el fiscal jefe de Delitos Ambientales y Leyes Especiales, Maximiliano Breide Obeid.

El informe clave fue elaborado por un laboratorio privado de La Plata, que trabaja comúnmente con la Lotería de Buenos Aires para controlar las competencias en esa provincia. El estudio emitido cuenta de seis muestras, cinco de sangre y una de orina, en todas hay detección de sustancias que engrosan las pruebas en el legajo que se inició el primero de mayo pasado.

Elevación a juicio

La investigación por el caso de la yegua se inició el día del trabajador cuando se registró una denuncia anónima que daba cuenta que en una carrera del Turf neuquino, “Negrita” murió a unos 50 metros de la linea de largada del hipódromo. Su corazón devastado no pudo seguir el ritmo de los demás competidores, clavó las patas delanteras y su cuerpo se desplomó sobre la pista.

Por el hecho fue imputado cinco días después Vicente Anrada, de 62 años. Él fue quien la había inscrito en la carrera y tras la muerte del equino se retiró del hipódromo con la cabeza agacha. Por su ausencia la fiscalía ordenó su captura.

Finalmente el sujeto fue detenido el jueves dos de mayo a las 8:30 por la Policía Caminera de Río Negro, en el puesto que se ubica sobre el tercer puente entre Neuquén y Cipolletti, el sujeto viajaba junto a otro hombre en una Toyota Hilux y llevaba un carro con dos caballos.

De la requisa de su camioneta la policía secuestro jeringas y frascos con las típicas sustancias que se suministran a los animales clandestinamente. Todo el material fue secuestrados por la justicia. Luego Breide Obeid le imputó el delito de crueldad animal y violación a la Ley de doping.

Penalmente la situación de Anrada no enfrenta una condena de cumplimiento efectivo, se prevé una pena de tres meses a tres años de prisión, de hecho el imputado está en condiciones de solicitar una suspensión de juicio a prueba. Pero la fiscalía apuntará al interés general afectado y las repercusiones públicas del caso, que tuvo notoriedad en medios nacionales, para justificar la apertura del proceso judicial.

Análisis: Un disparate que se repite

El resultado de los análisis que se hicieron en el cuerpo de la yegua “Negrita”, que se desplomó en apenas 50 metros de carrera, terminaron por confirmar algo tan escandaloso como conocido. Dos periodistas de “Río Negro” revelaron en 2015 la falta de control y el maltrato extremo al que se somete a la mayoría de los equinos que participan de las carreras en Río Negro y Neuquén. Macedonias de drogas aplicadas por aficionados son moneda corriente. La Fiscalía neuquina realizó controles tras la publicación de este medio y detectó dopaje positivo en 13 de las 15 muestras tomadas.

Este disparate, solo guiado por una brutalidad que apenas persigue satisfacer el apetito económico de un puñado de personas, no dejó de ocurrir nunca. Así lo demostró la muerte de “Negrita”. Un cóctel letal de al menos cinco drogas la hicieron colapsar en apenas media cuadra de galope.

El mundo entero debate el respeto a los animales. Este tipo de prácticas, no solo retrógradas sino mortales, cada vez más quedan bajo la lupa social. La publicación de estos submundos parece conmocionar a la opinión pública y sacudir a los poderes del Estado. Pero por ahora solo parecen espasmos. Un nuevo caso pasó sin que nadie intente evitarlo y nada hace pensar que no vuelva a ocurrir.

Las sustancias encontradas

1) Polvo broncodilatador a base de clembuterol que se usa en equinos deportivos. Es para tratar enfermedades respiratorias donde predominen los espasmos bronquiales como la tos y la disnea. Es coadyuvante en bronquitis y bronquiolitis infecciosas y alérgicas. Neumonías. Puede presentarse taquicardia, sudoración en el cuello y paletas, temblores musculares y alteración de la presión sanguínea.

2) Analgésico opiáceo inyectable para uso en caninos, felinos y equinos.

3) Antiinflamatorio y antirreumatico no corticoide. Debe ser aplicado por un médico veterinario.

4) Formulación anestésica local a base de Clorhidrato de Lidocaína. Administrados en exceso los anestésicos locales puede producir trastornos respiratorios, cardiovasculares y del sistema nervioso central.

5) Sedante, miorrelajante, analgésico y anestésico. Sedante con acción analgésica y relajante muscular. En todas las especies está indicado para producir un estado de sedación acompañado de un corto periodo de analgesia.

(Río Negro)

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