petroleo pozo

El Gobierno estudia cambios para la producción de petróleo local. El decreto que reglamentó el “barril criollo” -que establece un precio sostén de US$ 45 por barril producido en el país- establecía una revisión trimestral. El miércoles se cumplió ese plazo y en el Poder Ejecutivo evalúan algunos ajustes con respecto a lo vigente.

Se estudian modificaciones en las condiciones en las que debe cumplirse ese decreto, en los precios y hasta en las obligaciones de las petroleras para seguir los parámetros allí establecidos. Los cambios se están dialogando con la industria y los gobernadores petroleros, y todavía no están decididos.

El reciente aumento en el precio de los combustibles -de 6% en Buenos Aires- descomprimió un poco el conflicto entre refinadoras y productoras. Las refinadoras dicen que no pueden pagar un barril criollo a US$ 45 con los actuales precios de surtidor. Las productoras sostienen que hay suficiente petróleo en el mercado local, sin posibilidades de desabastecimiento.

Con el aumento, el Gobierno logró evitar que el conflicto siguiera escalando. Pero evalúa modificaciones, Por ejemplo, que el precio del barril criollo no sea fijo de US$ 45, sino que se mueva dentro de una banda. También, que podría haber diferentes importes si el petróleo se va a destinar al mercado interno (refinación en combustibles) o a la exportación.

El primer artículo del decreto que fijó el barril “criollo” establecía que todo podía expirar si se cumplían ciertas condiciones internacionales. Por ejemplo, que la cotización del petróleo Brent (la referencia internacional del sector en todo el mundo, salvo en Estados Unidos) estuviera por arriba de los US$ 45 por más de 10 días consecutivos. Si bien hubo oscilaciones que lo ubicaron por debajo en algunas jornadas recientes, la tendencia indica que la posibilidad de acumular una decena de días consecutivos a US$ 45 es alta. En mayo, los commodities energéticos estaban por el piso, pero vienen repuntando.

Después vienen los conflictos entre refinadores y productores, con las provincias de por medio. Los gobernadores quieren cobrar regalías por US$ 45. Los refinadores dicen que no pueden pagar ese precio, porque no logran trasladarlo a surtidores. “Esta resolución no salió por consenso y ahora estamos viendo los resultados”, advierten en el Gobierno.
El Poder Ejecutivo piensa en cómo ordenar esas fricciones y contentar a las partes. Una idea que exploran es una “banda” de precios. Las petroleras que exportan seguirían pagando regalías por US$ 45. Las compañías que le venden a refinadores locales (como Raizen y Trafigura) estarían autorizadas a realizar la transacción por un menor precio. Podría haber un importe de crudo para el mercado local, y otro para operaciones internacionales. La idea no cuenta con pleno consenso, pero es explorada por funcionarios de Energía.

En Neuquén están conformes con el barril criollo porque se revitalizaron las exportaciones. Pero el funcionamiento del mercado doméstico dista de ser idóneo. Las refinadoras amenazan con detener la actividad de sus refinerías, porque no tienen margen. Las productoras, con Vista a la cabeza, las acusan de tener “mucho margen”. El Gobierno escucha todos los argumentos. Pero si logra alguna garantía de las refinadoras de cumplimiento, como que comprarán en el mercado local a un precio que sea fijado en la revisión, avanzarán en esa dirección.

 

FUENTE: Clarin

alas giff1

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.