Catriel – “Es cierto que fui a la junta, que recibí un llamado telefónico de una persona que manifiesta estar en una lista, y que la documentación de esa persona no está” espetó la Jueza de Paz Georgina Garro, confirmando la información brindada por FM Alas en las últimas horas, que hablaba de una irregularidad en la lista de candidatos a convencionales del Partido Justicialista (PJ), donde se incluyó a un candidato que nunca firmó la aceptación al cargo. El error habría pasado inadvertido para las autoridades de la Junta Electoral Municipal.

La noticia que se dio a conocer como primicia a través de FM Alas –C25N  y causó gran revuelo a pocas horas de desarrollarse los comicios para elegir a los 15 convencionales que conformarán la Convención que revisará totalmente la Constitución Municipal de la ciudad.

Los primeros datos extraoficiales hablaban de que existía la posibilidad de que al menos un candidato que integra la lista del PJ no había firmado la documentación de aceptación del cargo y que se había iniciado una investigación por el hecho, con la intervención del juzgado de paz.

Desde el justicialismo, una de sus referentes en la ciudad, la legisladora Daniela Salzotto se mostró sorprendida por la situación y esgrimió desconocer tal circunstancia. Mientras que la junta electoral decidió no brindar declaraciones al respecto.

Cuando desde diversos sectores intentaban desmentir la versión, a sabiendas de que tal irregularidad caía como una bomba en el seno del partido, la jueza de paz Georgina Garro habló en los micrófonos de FM Alas y confirmó la noticia.

Garro contó que el miércoles recibió un llamado telefónico: “donde se me pone en conocimiento que había una persona en una lista de un partido político que no había firmado para participar de esa lista, uno de los temores que había era que hubiera una adulteración de firmas, o un error o lo que fuere, que hacía que una persona estuviera en una lista sin haber firmado”.

“Ahí nace mi función como jueza de paz y no como juez de amparo como se dijo por ahí (lo había manifestado la legisladora Daniela Salzotto), si era la única autoridad competente para certificar esa firma de quienes se presentaban como candidatos a convencionales constituyentes, existía la posible comisión de un delito, adulteración de firma o el uso de algún sello del juzgado que yo no conocía. Como funcionaria pública es mi obligación sacarme la duda si existe o no el delito”.

Tras recibir el llamado telefónico, la jueza de paz decide concurrir a la junta electoral, acompañada por otra persona del juzgad.  “Donde requerí la documentación de un partido en particular y la firma de una persona en particular, se exhibe el bibliorato, conformado por las personas que se postulan en el cargo, la planilla de aceptación de cargos, que son las que yo certifico, la aceptación de cargos que es una especie de declaración jurada, que yo certifico, y el documento, de cada uno de los convencionales constituyentes, debe estar la documentación”.

 “Cual era mi preocupación, que estuviera con una firma que no fuera mía. Pido de una ‘X’ persona que integra una lista, y no estaba la documentación, como función de Jueza de Paz me quedé tranquila porque nadie había adulterado mi firma, ni del candidato, la comisión de un delito no había ocurrido”.

“Lo cierto es que la documentación de esa persona no estaba, pero eso es función de la junta municipal electoral, que deberá resolver el problema”.

“Lo que obviamente trae como consecuencia en la junta es que ellos toman conocimiento de la situación”.

“Es cierto que si fui a la junta, que recibí un llamado telefónico de una persona que manifiesta estar en una lista, y que la documentación de esa persona no está” concluyó la jueza de paz.

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