“Mi hijo llegó borracho y se fue derecho a acostar a su pieza. A la mañana siguiente lo detuvieron sin preguntar nada”, declaró ayer la madre de Kevin Ortiz, quien está siendo juzgado por el crimen de Roque Grosso. Luego declaró un joven que aseguró que estuvo tomando cerveza con el acusado “toda la tarde” hasta que lo llevó a su casa. El juicio seguirá el 31 de agosto con otros testimonios.

Edith Villamayor, aseguró que su hijo llegó a su casa a las 2:30 de la madrugada “totalmente borracho” y que “fue directamente a su cama a acostarse. Le tuve que sacar las zapatillas y la ropa. Me acuerdo que era esa hora porque suelo quedarme hasta tarde mirando televisión”, sostuvo.

La mujer relató que a la mañana siguiente llegaron efectivos policiales y que sin preguntar nada se lo llevaron. “En Catriel todos saben que mi hijo es inocente y que no tuvo nada que ver. La noche que mataron a Grosso estaba durmiendo”, afirmó Villamayor.

También declaró que Ortiz llevaba puesta una campera azul y que las mangas tenían líneas azules y blancas. Este dato fue clave ya que todos los testigos aseguraron que quien le disparó a la víctima vestía todo de negro.

Su versión fue ratificada por un joven que aseguró que la tarde anterior al crimen estuvo con Ortiz hasta altas horas de la madrugada. Sostuvo que tomaron cervezas por varias horas, que estuvieron buscando dónde comprar droga y que antes de las 2:30 de la madrugada llevó a Kevin a su casa. “Me acuerdo del horario porque pasé por el cajero a buscar plata y me fijé en el comprobante y decía que era esa hora –por las 2:30 de la madrugada–”.

Grosso fue asesinado en mayo de 2015 en su casa cuando le dispararon desde una ventana.

“Mi hijo llegó totalmente
borracho y fue directamente a acostarse a dormir. Le tuve que sacar las zapatillas y la ropa”.
Edith Villamayor, madre de Kevin Ortiz, el acusado de matar a Roque Grosso. (RN)

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