Poner PLAY y escuchar FM ALAS 95.1

Pulmones, dientes y sistema inmunológico son las partes del cuerpo donde la diferencia entre quienes caminan más rápido y más lento es mayor.

La velocidad al caminar, importa. Y más vale caminar rápido, a cualquier edad. Desde hace algún tiempo la velocidad de marcha se utiliza como biomarcador de la salud neurológica y fisiológica de las personas mayores. Y ahora, un nuevo estudio publicado por la revista médica Jama asegura que también es indicativa del grado de envejecimiento de quienes están en los 40.

En concreto, la investigación concluye que las personas de 45 años que andan más despacio presentan un peor estado de salud. Los pulmones, los dientes y el sistema inmunológico son algunas de las partes del cuerpo donde la diferencia entre quienes caminan más rápido y más lento es mayor. Pero también difieren sus rostros y sus capacidades cognitivas. Las caras de quienes caminan despacio están más envejecidas, el tamaño de su cerebro es menor y sus funciones neurocognitivas están más atrofiadas.

 

“Los médicos saben que quienes caminan lento a los setenta y ochenta años tienden a morir antes que quienes caminan rápido a esa misma edad; pero este estudio cubre el período desde la etapa preescolar hasta la mediana edad, y descubre que un caminar lento es signo de problemas décadas antes de llegar a la vejez”, explicó la psicóloga y autora principal de la investigación, Terrie Moffitt, de la Universidad de Duke (Estados Unidos), al presentar los resultados.

Advertisements
hay-equipo-nov-2019

Los datos utilizados en la investigación proceden de un estudio longitudinal que siguió a cerca de mil personas desde su nacimiento, a principios de la década de los 70, hasta ahora. Las pruebas realizadas revelaron una correlación clara entre una velocidad de marcha más lenta y los indicadores físicos y biológicos del envejecimiento acelerado a los 45 años.

En concreto, aquellos que caminan a un velocidad media de dos metros por segundo se mantienen mejor y obtienen mejores resultados que los que lo hacen a una media de 1,3 metros por segundo. Y el grupo de personas más lentas al caminar a los 45 años muestra cambios estructurales en el cerebro, como un menor volumen cerebral y un grosor cortical medio más bajo. El estudio también descubrió una correlación entre las pruebas neurocognitivas que habían realizado a esas personas a los tres años y su velocidad al caminar a los 45. Es decir, que los resultados en las pruebas para identificar su coeficiente intelectual, comprensión del lenguaje, tolerancia a la frustración, habilidades motoras y control emocional que les hicieron de niños permiten predecir qué tipo de caminante serían después de 40 años.

Entonces, podría decirse lo siguiente: dime cómo caminas y te diré cuánto vivirás.

Es cuestión de ir paso a paso

Un indicador útil

La investigación sugiere que la velocidad de marcha debe ser tenida en cuenta como un indicador útil de problemas de salud en personas de mediana edad.

Estudios anteriores

En 2013, una investigación sobre 93 adultos de más de 70 años había constatado que los que andaban lento tenían nueve veces más probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo leve que aquellos que eran caminantes moderados o rápidos.

  • Colorshop Banner 3
  • Crash Catriel1
  • Ssg Banner
  • Pampahogar1
  • Catriel Maderas465 N
  • Ra Servicios Generales
  • Rincon Instalador B16
  • Orion Prod Luc Fiesta3
  • Dsa Delsur1 1
  • petroleros2

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.