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Según los resultados de un importante estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica (ESMO 2019), la combinación de la droga ribociclib con un medicamento que se emplea para el tratamiento del cáncer de mama logró una mejoría significativa en la sobrevida general de mujeres post menopáusicas con un subtipo de la enfermedad.

Se trata de un estudio en fase III en el que se analizaron los resultados de la terapia conjunta de la mencionada droga y el fulvestrant, una terapia endócrina inhibidora de la aromatasa, una enzima responsable de promover la proliferación de estrógenos que facilitan el crecimiento del tumor.

Como conclusión de la investigación, se observó una reducción del riesgo de muerte en un valor aproximado del 30% y, si bien este resultado ya se había evidenciado en el Estudio Monaleesa-7 en pacientes pre-menopáusicas con cáncer de mama avanzado RH+/HER2-, la novedad del estudio Monaleesa-3 radica en que los beneficios también abarcan al segmento de las mujeres post menopáusicas.

El doctor Guillermo Lerzo, jefe de la Unidad de Oncología Clínica del Hospital Maria Curie de la Ciudad de Buenos Aires señaló que «es alentador conocer estos resultados de ribociclib en el tratamiento efectivo de pacientes postmenopáusicas con cáncer de mama avanzado». «En combinación con hormonoterapia es el primero en demostrar beneficios contundentes en términos de sobrevida libre de progresión, que es el tiempo durante el cual la medicación es eficaz y mantiene el tumor bajo control», reveló.

Por su parte, el doctor Diego Lucas Kaen, Jefe del Servicio de Oncología del Hospital Regional Enrique Vera Barros de La Rioja dijo: «El aumento en la sobrevida global y la mejora en la calidad de vida que evidencian los resultados de los estudios Monaleesa 3 y 7 representan un gran impacto en nuestra práctica clínica diaria».

«Con ribociclib las pacientes viven más y mejor; haber logrado estos resultados en un verdadero éxito», sostuvo el Kaen al hablar de la droga desarrollada por el laboratorio Novartis que está aprobada y disponible en la Argentina desde octubre de 2017. «Su forma de administración mediante comprimidos que la paciente toma en su domicilio mientras lleva adelante una vida normal, concurriendo a su trabajo, a una reunión social, criando a sus hijos, todo en pleno tratamiento de un cáncer de mama sin quimioterapia, representa un progreso en términos de calidad de vida que solamente las pacientes pueden valorar en toda su dimensión. Esta calidad de vida es la mejor noticia que le podemos dar a una mujer luego de la mala noticia del diagnóstico de su enfermedad», expresó Kaen.

La droga en combinación con fulvestrant, alcanzó el objetivo secundario de sobrevida general, demostrando una mejoría estadísticamente significativa con una reducción del 28% del riesgo de muerte (mediana de sobrevida general no alcanzada versus 40 meses). La prolongación significativa en la sobrevida hizo que se diera por cumplido el criterio de eficacia para interrupción temprana en un análisis provisional pre-planificado.

Al cumplirse el mes 42 de tratamiento, la tasa estimada de sobrevida fue del 58% para el grupo de pacientes tratados con ribociclib en adyuvancia, y del 46% en el grupo de pacientes que recibió fulvestrant en monoterapia. Los resultados de los subgrupos en primera y segunda línea, incluyendo los pacientes que tuvieron recaídas a los 12 meses de haber comenzado el tratamiento en adyuvancia, fueron consistentes con los datos obtenidos en la población general del ensayo Monaleesa-3.

El grupo con tratamiento de primera línea también alcanzó la mediana de sobrevida libre de progresión (SLP) y se demostró que ribociclib, en combinación con fulvestrant, logra una mediana de SLP de 33.6 meses en comparación con los 19.2 meses registrados en el grupo placebo mientras que además, los pacientes que recibieron ribociclib en combinación con fulvestrant retrasaron el momento de iniciar quimioterapia. Actualmente, el cáncer de mama avanzado no tiene cura y esta enfermedad es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres en Europa, lo cual se tradujo en más de 150 mil casos fatales en 2018. (NA)

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