monja-abusos mendoza1

La monja Kosaka Kumiko se entregó tras un mes en la clandestinidad y ahora se someterá a la investigación por los múltiples abusos sexuales contra menores hipoacúsicos cometidos en el instituto Próvolo de Luján de Cuyo.

La religiosa, de nacionalidad japonesa, fue complicada por varias declaraciones de las víctimas y testigos del expediente, por lo que a fines de marzo el fiscal del caso, Gustavo Stroppiana, emitió un pedido de captura.

Kumiko ya no estaba trabajando en el instituto y las autoridades comenzaron a seguir sus pasos. Incluso otra monja declaró días atrás intentando desligarla de los casos.

Lo cierto es que en la jornada de este martes, la religiosa se entregó en una comisaría de Buenos Aires y en los próximos días será trasladada a Mendoza para quedar a disposición del fiscal Stroppiana.

Si bien en un principio se habló que Kumiko era cómplice de los abusos sexuales ya que ayudaba a encubrirlos y maltrataba a los menores, dos víctimas declararon que la mujer también participó de los vejámenes.

Entonces la acusación en su contra es por dos abuso sexuales agravados y corrupción de menores, según adelantaron fuentes judiciales, aunque será el fiscal Stroppiana quien defina la imputación una vez que la tenga enfrente.

3 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.