Aconcagua Trabajos

(C25N) La venta de cuatro áreas marginales de petróleo en Río Negro de YPF no se destaca por el peso económico de los activos, pero sí por el valor estratégico del proceso. Para la petrolera controlada por el Estado, la operación es un tubo de ensayo de cara al futuro. Si los resultados son favorables -y logra desprenderse de los campos por una cifra competitiva en el marco de un proceso ordenado- tiene previsto avanzar este año con operatorias similares para ceder el control de otras 15 o 20 áreas secundarias que no integran el portafolio estratégico de la empresa.

En concreto, la iniciativa en Río Negro -que se lanzó el último trimestre del año pasado- contempla la venta de Bajo del Piche, Barranca de los Loros, El Medanito y El Santiagueño, campos de la cuenca Neuquina que, en conjunto, producen unos 400 metros cúbicos (m3) de petróleo y poco más de 180.000 m3 de gas. Según un relevamiento de EconoJournal, son cuatro las empresas que siguen en carrera. Se trata de compañías independientes como la canadiense Madalena Energy, la británica President Energy (que en octubre pasado adquirió dos campos de Chevron en Río Negro) y las locales Aconcagua (opera yacimiento “Catriel Oeste”) y Petróleos Sudamericanos.

Otras empresas juniors desistieron de participar en el proceso a raíz de la decisión de YPF de establecer como condición obligatoria la continuidad del personal empleado en los campos. En el caso de El Medanito, por ejemplo, eso implicaría la continuidad de un plantela de alrededor de 300 trabajadores cuando, desde la óptica de las petroleras independientes, que operan con estructuras más pequeñas con foco en la eficiencia, el área podría explotarse con mejor rendimiento con la mitad de ese personal.

De las cuatro áreas en venta la que mayor atracción genera entre los inversores es El Santiagueño, que además posee una oportunidad en cuanto al desarrollo de tight gas. El valor del paquete de bloques oscilaría entre los 10 y los 15 millones de dólares, según el revamiento realizado por este medio. “El proceso, que está en curso, está inscripto dentro de la estrategia de Portfolio Managment de la compañía, y hay varios interesados”, explicaron allegados a YPF. La intención es concluir el proceso durante el próximo mes.

 

Para la mayor productora de hidrocarburos del país es una prueba piloto que incidirá en la decisión de acelerar o no los planes de desinversión de áreas no estratégicas que contempla la petrolera. “Sólo en la cuenca Neuquina la intención es avanzar con la desinversión de tres o cuatro clusters de áreas secundarias, a fin de concentrar la inversión en activos estratégicos de mayor escala como Vaca Muerta”, indicaron allegados directos a YPF.

 

En el caso de Aconcagua Energía, se hizo cargo del yacimiento “Catriel Oeste” en 2.016, ya que había sido abandonado por la operadora anterior bajo el argumento de “no ser negocio por la escasa producción.

Se cree que la intención de “Aconcagua” es hacer base en este yacimiento considerado “muy marginal” y expandirse por la región ya que sus dirigentes son conocedores de la cuenca y su potencial.

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