De acuerdo al último relevamiento elaborado por SENASA en base a información de certificadoras, Río Negro tiene 240 establecimientos de producción orgánica, los cuales representan el 20% de todos los establecimientos del país.

 

Estos emprendimientos, ubicados mayormente en el Alto Valle y Valle Medio, están dedicados principalmente a la producción de peras y manzanas orgánicas con destino a exportación. Los principales compradores son Estados Unidos y la Unión Europea. Sólo en el 2017 se exportaron 24.247.534 kilos de peras y 19.450.626 de manzanas. Sin bien el 98% se dedica a la producción de fruta, también comenzaron a verse emprendimientos de este tipo en frutos secos, olivos y vinos.

 

Los productores que certifican su producción como orgánica tienen la posibilidad de obtener nuevos mercados, seguridad de venta y un mayor valor, porque existe a nivel mundial una alta demanda de este tipo de alimentos que no utilizan agroquímicos en su producción. En el 2017 en Río Negro se certificaron 28 nuevos establecimientos. Esto representa un aumento del 13%.

 

Para alcanzar esta denominación los productores deben iniciar un proceso de tres años acompañados por empresas certificadoras quienes controlan que el sistema de producción sea libre de pesticidas y fertilizantes de síntesis química, favoreciendo la sustentabilidad de los sistemas y el cuidado de los recursos naturales. “Queremos desarrollar el mercado interno para la producción orgánica ya que actualmente casi la totalidad de lo producido es exportado. Sólo el 1,2 va a mercado interno”, destacó el subsecretario de Fruticultura, Pablo De Azevedo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.