Dolor Lumbar

El dolor lumbar y el dolor de piernas son síntomas comunes y son frecuente motivo de consulta al médico. La gran mayoría de los adultos, han tenido algún episodio de dolor lumbar en su vida. Es popular el término “ciática” que se refiere al dolor en la zona de distribución del nervio ciático, aunque no siempre está determinado por una hernia de disco.

 

Toda la columna, desde la región cervical hasta la lumbosacra, tiene los cuerpos vertebrales separados por discos de material más blando en forma de anillo fibroso, con una zona central más flexible denominada núcleo pulposo. Esta característica permite la movilidad que tiene la columna. Cuando hablamos de hernia, nos referimos al desplazamiento del material del disco más allá de los bordes normales del espacio discal, a veces sólo del núcleo pulposo y otras comprende también el anillo fibroso. El contacto de este material con una raíz nerviosa provoca la inflamación necesaria para causar dolor que a veces llega a ser muy intenso. Pero, la hernia de disco no necesariamente causa dolor, ya que hay personas que se mantienen siempre asintomáticas.

 

Quiénes están más predispuestos a tener hernia de disco?  Si bien existen factores genéticos de predisposición, también existen otras causas que pueden influir. La artrosis severa de columna que tiene una estrecha relación con el sobrepeso es un elemento muy importante. Algunos trabajos que demandan grandes esfuerzos o posturas inadecuadas también pueden influir. El sedentarismo es un factor negativo y está descripto que el hábito del tabaco podría ser un factor predisponente también.

 

El diagnóstico está basado en el interrogatorio y el examen de la persona con dolor. Ante la sospecha fuerte de una hernia discal, se requieren estudios complementarios como RMN o TAC para confirmar el diagnóstico.

 

En cuanto al tratamiento siempre se intenta controlar el dolor con analgésicos o antiinflamatorios pero a veces se requiere el uso de derivados de opioides que son analgésicos más potentes. El uso de glucocorticoides por vía oral, intramuscular o en forma de inyecciones epidurales (infiltración), pueden ser necesarios para disminuir los síntomas. La terapia de apoyo Fisio-Kinésica es de mucha utilidad.

 

En ocasiones es necesaria una cirugía. El objetivo de la misma es resolver el dolor que no mejora con otras medidas. Para tomar la decisión de la cirugía también se tiene en cuenta el dolor y el impacto funcional que pueda producir la hernia discal (Por ejemplo el déficit neurológico en un brazo o en una pierna). De todos modos la decisión de intervención quirúrgica requiere la evaluación por el especialista, para que la misma sea realizada en tiempo y forma.

 

En conclusión, se trata de una patología frecuente, que siempre se intentará mejorar con tratamiento médico y kinésico. Según la evolución se realizarán estudios de complejidad para confirmar el diagnóstico y será el especialista quien decidirá si es necesario una cirugía. Además tener en cuenta que muchas personas tienen hernia de disco y se mantienen sin síntomas

 

Pero, no se debe olvidar que hay formas de disminuir las posibilidades de tener una hernia de disco; evitando el sobrepeso, haciendo actividad física y tomando recaudos en el trabajo, utilizando los medios de protección y evitando esfuerzos inadecuados.

 

Dr. SALVADOR PILAFIS – NEUROCIRUJANO

Dr. ROBERTO BAEZ – REUMATÓLOGO

Publicado por: (ANR)

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