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En un acto liderado por el intendente de Santa Isabel, José Luis Rodríguez, la comunidad oesteña homenajeó el sábado al célebre bandido rural Juan Bautista Vairoleto, en el 78 aniversario de su fallecimiento. El evento, que consistió en la inauguración de un monumento recordatorio, fue seguido de una buena cantidad de pobladores a quienes se sumaron familiares directos del famoso personaje.

La reunión, organizada por la comuna de Santa Isabel, comenzó poco después de las 11 de la mañana en el espacio del Mercado Artesanal «Luisa Cabral» donde fue emplazado el trabajo «Perseguido». Se trata de una obra en el que el escultor Armando Poggi eterniza a Vairoleto montado en un caballo con el que rompe un alambrado, representando su espíritu rebelde.

En el espacio también se colocó un cartel que explica el sentido del homenaje del pueblo santaisabelino. «La obra ‘Perseguido’ intenta rescatar el sentido heroico de este personaje tan querido por la gente, por su valentía para romper los límites de la injusticia social de la época. Y cargar con ese reclamo de los desposeídos en contra de la clase que ostentaba el poder», reza.

En la ceremonia se destacaron las presencias de dos hijas de Vairoleto, Elsa y Juana, quienes viven en General Alvear (Mendoza). También participó Laurentina Ainó, la centenaria ahijada del homenajeado que reside en Telén.

Vairoleto nació en 1894 en Cañada de Gómez, Santa Fe. Posteriormente su familia se radicó en Eduardo Castex. Luego sería protagonista de una serie de historias policiales de tintes romántico y anarquista ocurridas en la región (La Pampa, Córdoba, Mendoza y Río Negro) que lo convirtieron en mito. Murió el 14 de septiembre de 1941 cuando una partida policial lo descubrió en el paraje Carmensa, cerca de General Alvear, Mendoza.

 

La inauguración.

La programación del evento logró que confluyeran familiares directos de Vairoleto. Así fue que el intendente Rodríguez entregó en forma personal presentes a ambas hijas y a la ahijada de Vairoleto.

Las actividades consistieron en los gestos de acompañamiento al momento de jinetes del Centro Tradicionalista «El Cencerro» que desfilaron. También de la lectura de su texto por parte del escritor Quique Rodríguez acompañado por guitarreros locales.

Cuando llegó la hora de los discursos, se destacaron las palabras de Juana y Elsa Vairoleto quienes se refirieron a su padre. Asimismo el del arista Armando Poggi, quien reveló los sentimientos que le generaron la confección de la escultura.

Más tarde, las autoridades locales y familiares encabezaron el tradicional corte de cintas. Más tarde vinieron las fotos para el recuerdo. También hubo asado y tortas fritas para matizar la fresca mañana oesteña. Todo enmarcado por una gran cantidad de vecinos que se plegaron al homenaje a un verdadero personaje de leyenda para nuestra región.

La Arena

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