Mientras en Allen todos celebraban la llegada del nuevo año, y las copas se alzaban para brindar, Maximiliano Galante y su hijo Franco, de once años, no tuvieron otra alternativa que buscar refugio en la zona de bardas. Franco padece Trastorno generalizado del desarrollo (TGD) con espectro autista, y no tolera los ruidos fuertes. Ese lugar alejado fue la mejor manera de escapar de los estruendos que se oían en la ciudad.

Lejos de sus afectos y en medio de la oscuridad de la meseta, los dos grabaron un video en el que el papá explicó el tormento que sufren en cada fiesta, cuando las explosiones alteran a su hijo y reclamó por la prohibición de la pirotecnia.

“Nos vinimos acá para que Franquito se calme y esté tranquilo. Intentamos quedarnos en casa pero lamentablemente no toleró los ruidos. Este video pretende no dar lastima sino que tomen conciencia de que hay muchas personas con discapacidad, como Franco, que la padecen”, señaló Maximiliano Galante en la transmisión en directo que hizo desde su cuenta personal, en la red social Facebook.

El video que mostró a padre e hijo en la más absoluta soledad dentro de un automóvil, tenía ayer más de dos mil visualizaciones y decenas de comentarios en los que los usuarios se solidarizaban con la situación.

Maximiliano dialogó ayer con “Río Negro” y contó que para Franco las fiestas de fin de año son un padecimiento porque las explosiones de la pirotecnia lo alteran demasiado.

“Generalmente para Navidad y Año Nuevo nos vamos a la zona rural, a la casa de un familiar, pero este año eso no sucedió. Yo vivo en el barrio Santa Catalina. Lo estábamos conteniendo con un poco de música pero empezaron a tirar pirotecnia y me dije, no vamos a esperar que llegue al límite, así que nos fuimos a la sierra”, explicó Maximiliano.

Cuando escucha los estruendos de la pirotecnia – contó su papá – Franco se pone muy nervioso y comienza a llorar.

“Entra en un estado de crisis e incluso puede llegar a convulsionar, que es lo más complicado (…) Un Año Nuevo lloró tanto que el desgaste que le provocó el ruido de la pirotecnia hizo que prácticamente se desmayara y se durmió. Desde entonces tratamos de evitar que llegue a esa situación”, agregó.
Un pedido ante el Concejo

Maximiliano Galante fue uno de los padres de niños con discapacidad que en Allen encabezó el debate para que se prohiba la venta de la pirotecnia (ver aparte). Argumentó ante el Concejo Deliberante su pedido, que también fue respaldado por la Asociación Protectora de Animales.

El año pasado y con los votos de los concejales del oficialismo se aprobó una ordenanza que vedó la venta de la pirotecnia de alto poder explosivo, pero la norma, que debutó en estas fiestas, fue un fracaso y Maximiliano no escondió su malestar por la falta de los controles municipales.

“Hay que generar un cambio. Probamos con la ordenanza y es un fracaso total. El problema es la falta de control del municipio”
Maximiliano Galante, padre de Franco y promotor de la prohibición de pirotecnia.
Para Franco, las fiestas de fin de año son un padecimiento porque las explosiones de la pirotecnia lo alteran demasiado y le provocan crisis. (Diario Rio Negro)

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