Todavía no tocó los 1.000 pesos, pero todos coinciden en que es una cuestión de tiempo. Es probable que el asado de tira sobrepase esa barrera antes de que llegue el fin de mes, según los comerciantes que trabajan en el rubro.

Hoy el kilo de asado se comercializa entre los 900 y 970, pesos dependiendo la calidad y el barrio donde se encuentre la carnicería, después de constantes aumentos que sufrió el producto durante los últimos meses. El último fue de 30 pesos por kilo y disparó el precio de todos los cortes.

“Yo pagué 495 el precio de la media res y lo remarcó con el 40 por ciento, aunque hay quienes que le suman más”, explicó Andrés López, un comerciante de la calle República de Italia que tiene despensa y carnicería.

López explicó que los recargos que le tienen que poner al costo se deben a varios factores y uno principal: el peso neto de la media res nunca se vende completo. “Hay que descontarle los huesos, la grasa y hasta los cortes que la gente no los compra porque no son de estación”, indicó.

Puso como ejemplo el osobuco y la aguja, que en épocas de verano no son los que la gente busca para cocinar. “Hay que hacer promociones especiales para que la gente los compre. A veces los tenemos que sacar menos del costo para que no sea pérdida y si no lo vendemos, los tenemos que consumir nosotros”, graficó.

En efecto, en esta época del año lo que más se vende es el vacío, el asado y el matambre, cortes cuyos precios se calculan de acuerdo al costo de la media res y al precio que llegue a las comercios.

López confió que muchos carniceros de Neuquén comparten un grupo de Whatsapp donde analizan los precios de la carne que venden y los posibles aumentos. “Si recorrés las carnicerías de Neuquén no vas a encontrar mucha diferencia de precios. Yo el asado lo tengo en 900 pesos; hay algunos que lo están vendiendo a 980. En esa franja está la mayoría. Todo lo que es pulpa está en el rango de los 600 y 680 pesos. Es una locura, pero es así”, se lamentó.

Dijo que los reiterados aumentos que tuvo la carne en general generó una caída en el consumo que se siente hasta en los locales más chicos. “Hasta hace poco yo bajaba dos medias reses y un cuarto por semana y ahora bajo una. Y yo me llevo bastante carne porque no la puedo vender”, reconoció.

Sin embargo, más allá de las ventas, el panorama de cara al futuro sigue siendo muy oscuro tanto para los vendedores como los consumidores.

Según López, el distribuidor de carne ya le anticipó que antes de fin de mes habrá otro aumento y que, por primera vez en Neuquén, el asado y los cortes más buscados de la vaca sobrepasen los 1.000 pesos por kilo.

“Los únicos que compran asado son aquellas personas del barrio que tienen un alto poder adquisitivo. A ellos no les influye tanto el precio, pero una gran mayoría optó por comprar más pollo que se sigue vendiendo bien, pese a que también tuvo aumentos, pero rinde más a la hora de preparar una comida para cuatro o cinco personas”, indicó. (LMN)

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