Luego del asesinato con un puñal en el corazón que terminó con la vida de Alejo Oroño en plena vía pública de Hurlingam el pasado 12 de febrero, se comenzaron a visibilizar cada vez más víctimas.

La violencia contra los hombres no está en la agenda de gobierno ni mediática, pero los hombres padecen todo tipo de violencia física, psicológica, financiera, económica, de impedimento de contacto con los hijos en materia de divorcios o separaciones y hasta falsas denuncias. Es un flagelo cotidiano que afecta a miles de familias, porque no sólo sufre el varón, sino también las madres, abuelas, hermanas de las víctimas y por sobre todo, los niños que tendrán secuelas irreparables”.

El proyecto “Ley Alejo” movilizó a Ongs de todo el país, que rápidamente se adhirieron a la iniciativa y piden que se incorporen protocolos especiales para proteger a los varones.

Gracias al trabajo conjunto con la fundación “Ayudar y Crecer”, se comenzaron a relevar en medios locales del interior del país, las noticias de víctimas masculinas que sufrieron lesiones o fueron asesinados en el marco de un vínculo sentimental con sus agresoras, que arrojó resultados inesperados: se contabilizaron en 58 días (tras el caso de Alejo), 14 hombres apuñalados con cuchillos o elementos cortantes, 10 sufrieron golpes, 3 fueron prendidos fuego, 1 asesinado de un disparo, un suicidio por impedimento de contacto con el hijo y falsas denuncias y un denunciante por hostigamiento y falsas denuncias y otro que fue amenazado con un cuchillo, arrojando un promedio de 1 caso cada 1,7 días y 6 víctimas fatales.

Aparte de estos casos, en las redes sociales se viralizaron rápidamente historias increíbles, como la de una mujer que le incendió el auto a su ex pareja en Córdoba y que terminó con el 70% de su cuerpo quemado, y en San Miguel, otra mujer le rompió el auto a su ex con un palo de hockey y amenazó de muerte a la actual pareja (su video circula en redes sociales).

No podemos criminalizar presumiendo que la violencia está en el ADN masculino, los hombres también sufrimos violencia pero, al Estado pareciera que no les importamos, y se busca generar una visión ideológica enfrentando a la sociedad, de manera totalitaria y desigual.

La Ley Alejo no es una provocación al feminismo, porque una falsa denuncia le quita a la verdadera víctima instrumentos para protegerlas y, por otro lado, sólo por ser hombres somos vistos como los perpetuadores de la agresión y no es así, solo si trabajamos juntos podremos evolucionar y abordar la problemática desde la educación, para terminar con las relaciones tóxicas”.

Eduardo Cáceres *

No podemos criminalizar presumiendo que la agresión está en el ADN masculino, también sufrimos violencia

 

Según el estudio realizado por las investigadoras del Conicet, Antonella Bobbio y Karin Arbach en promedio, el 34% de las mujeres y el 22% de los varones habían agredido físicamente a sus parejas en el último año de relación, mientras que la investigación “Partner Abuse State of Knowledge Project”, demostró también que existe paridad en las tasas para hombres y mujeres tanto como agente activo como pasivo del abuso, y por eso se recomienda reconocer también a las víctimas masculinas.

Ante la ausencia de seguimiento y estadísticas públicas, el diputado nacional, Eduardo Cáceres, con el apoyo de la Fundación Ayudar y Crecer, llevaron a cabo un relevamiento de los casos que fueron publicados en medios del interior del país, desde el 12 de febrero (cuando surgió el asesinato de Alejo) hasta el 10 de abril.

Claramente la violencia contra el varón no se visibiliza, no está en la agenda pública ni mediática, algunos casos salen a la luz sólo en pequeños portales de noticias.

La edad promedio de las agresoras ronda en su mayoría entre los 20 a 40 años, siendo las más jóvenes las más agresivas, y las que superan los 40 son las que más realizan falsas denuncias .

* Diputado nacional de Juntos por el Cambio. Autor del proyecto Ley Alejo.

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