Todo alimento que viene en un paquete es ultraprocesado?”. La respuesta es no. Y ahí aparece la clasificación NOVA, desarrollada por investigadores de Brasil, que clasifica los alimentos según la naturaleza, el propósito y el grado de procesamiento.
NOVA divide los alimentos en 4 grupos:
1 – Alimentos naturales o mínimamente procesados. Son alimentos que prácticamente conservan su forma original: frutas, verduras, huevos, carnes, leche, legumbres, arroz, avena, frutos secos. Pueden haber sido lavados, congelados, pasteurizados o molidos sin convertirse por eso en ultraprocesados.
2 – Ingredientes culinarios procesados. Son productos que usamos principalmente para cocinar o condimentar: aceite, azúcar, sal, manteca. No suelen consumirse solos, sino formando parte de preparaciones.
3 – Alimentos procesados. Se elaboran agregando sal, azúcar, aceite u otros ingredientes a alimentos del primer grupo. Por ejemplo: verduras en conserva, algunos quesos, panes sencillos o legumbres enlatadas. Procesado no significa automáticamente “malo”.
4 – Alimentos ultraprocesados. Acá está el punto más interesante. Son formulaciones industriales que suelen combinar ingredientes refinados y sustancias que no utilizamos habitualmente en una cocina doméstica: saborizantes, colorantes, emulsionantes, edulcorantes, potenciadores de sabor, entre otros.
Ejemplos frecuentes son gaseosas, golosinas, snacks, galletitas, cereales azucarados, postres industriales y muchos productos listos para consumir.
“No necesitamos tenerle miedo al procesamiento. Cocinar, congelar o pasteurizar también son formas de procesar alimentos. El punto es qué lugar ocupan los ultraprocesados en nuestra alimentación cotidiana.”
Por la Lic. Valeria Vidal























