Santiago Romero fue aprehendido en la madrugada del domingo, junto a tres adultos y a un menor, en un horario vedado para la circulación. “El médico me recomendó distenderme. Otros andan en bicicleta, y yo cazo desde los 20 años” alegó

El titular de la Unión de los trabajadores de la Educación (Untera nivel localSantiago Romerofue aprehendido en la madrugada del domingo junto a otros tres adultos y a un menor de 13 años por la brigada rural de Gral. Conesa, cazando en un campo de esa localidad.

Tras lo ocurrido se le inició, junto al resto del grupo, una causa en la que se lo investiga por caza furtiva e incumplimiento de la cuarentena.

Los hombres fueron hallados con perros y armas blancas.  La policía los demoró ante el llamado de un vecino. Dieron con ellos y los condujeron hasta la unidad policial de esa ciudad, debido a que, según manifestaron esas autoridades, estaban incumpliendo la ley que protege a la fauna nativa de la caza furtiva, y violando la restricción horaria, que, hasta el domingo, impedía circular después de las 18.

Cuando la noticia llegó a San Antonio sorprendió a los vecinos. Es que Romero desde hace dos meses se encuentra alejado de la conducción gremial, debido a que pidió licencia médica por estrés. Lo está suplantando Juan Villarroel.

Consultado por “Río Negro”, el gremialista dio su versión de lo ocurrido, que es diferente a la información policial. Manifestó que tenía autorización para estar en el campo, que tampoco estaba violando la veda impuesta por decreto y que no cazaba especies prohibidas.

“El estrés me estaba generando cuestiones a nivel físico, y el médico me dijo que me distendiera.  Y para eso salgo a cazar, que es algo que hago desde los 20 años. A otros les da por andar en bicicleta, pero yo me distiendo así” alegó.

Íbamos a cazar jabalíes con perros-relató-en el predio de un amigo que nos autorizó a entrar, porque le alquila la chacra al dueño del lugar. Ésa es una especie que puede cazarse, según la temporada. Y, justamente, estamos en la época habilitada” aseguró. “Viajamos dentro de los horarios permitidos para circular, e íbamos a permanecer allí hasta el otro día, con tres amigos y mi sobrino de 13 años” justificó.

Lo cierto es que desde la policía rural de General Conesa aseguraron que acudieron ante la inquietud planteada por un vecino, que escuchó ruidos y vio movimientos inusuales en una finca lindera. “Aprehendimos y demoramos a los mayores, que tenían linternas, cuchillos, perros y fueron sorprendidos en un campo ubicado a 30 km de Gral. Conesa” informaron. Precisaron también que se les inició una causa en las que se los investiga por caza furtiva e incumplimiento de la cuarentena.

(Río Negro)

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