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Basado en la propiedad privada, todavía hoy en día una gran parte de la población se pregunta qué es el capitalismo. Un término que ha cobrado una gran relevancia en los últimos meses, especialmente como consecuencia del contexto socio político al que han tenido que hacer frente una gran cantidad de países, tanto en Europa como en América del Sur. Ha sido precisamente este papel predominante en la sociedad moderna, el motivo por el cual resulta conveniente realizar un repaso acerca de cuáles son los pilares en los que se sustenta este sistema económico, con el objetivo de comprender a la perfección cuál es la finalidad del mismo.

La propiedad privada, la cuestión sobre la que versa todo

Si por algo se diferencia el capitalismo frente a cualquier otro sistema económico es por el protagonismo que otorga a la cuestión de la propiedad privada, especialmente en todo lo que hace referencia a la tenencia y explotación de los medios de producción. Esta corriente defiende que estos medios son la clave para la seguridad tanto del crecimiento económico de las personas como del avance de la sociedad hacia un sistema mucho más rico, tanto en términos materiales como inmateriales.  Mediante el control privado de los medios de producción, se lidia para construir un sistema en el que la sociedad civil, así como el poder del Estado, queden completamente garantizados y equilibrados, con el objetivo de proporcionar una situación en la que ambas partes se sientan completamente a salvo de cualquier situación.

El poder del capital

El capital es el centro de atención sobre el que versa toda teoría económica que tiene al capitalismo como sistema de referencia. Por medio de la acumulación de la riqueza, las personas construyen una sociedad mucho más potente, preparada para anteponerse a cualquier escenario que pueda surgir, pese a que éste no haya estado previsto con anterioridad. Como, por ejemplo, una crisis económica.  El enriquecimiento individual es uno de los grandes retos que se propone alcanzar, siempre y cuando existe un respaldo gubernamental que permita que todos los individuos de una misma sociedad tengan las suficientes garantías por parte del estado para minimizar las desigualdades sociales. En el capitalismo, el gobierno juega un papel clave para estudiar los diferentes escenarios existentes con los que lograr escenarios mucho más satisfactorios para todas las partes que la conforman. 

La movilidad social por medio del trabajo

Los científicos del capitalismo afirman que esta corriente permite una movilidad social mucho más sencilla que el resto de sistemas sociales y económicos que existen en cualquier otro país. Anteriormente a los movimientos capitalistas, las clases sociales se definían a partir de la herencia familiar, siendo especialmente complicada cualquier tipo de movilidad horizontal entre clases, como consecuencia del arraigo que se tenía con los orígenes de la familia. La situación ha cambiado notablemente por medio de la instauración de la sociedad capitalista. Por medio del trabajo, y del enriquecimiento que se puede alcanzar a través de éste, una persona cualquiera puede experimentar los beneficios de la movilidad social, logrando pertenecer a clases sociales que en cualquier otro sistema hubieran sido imposibles de alcanzar.  Por medio del aumento del capital, sin tener en cuenta el origen tanto de la persona como de la familia en cuestión, cualquier individuo va a poder tener la motivación de aspirar a clases sociales que estén ubicadas en mejor rango. De manera inherente, esta posibilidad también crea una sociedad mucho más competitiva con todas las personas que conforman el puesto. Una oportunidad que aspira a la creación de escenarios en los que las capacitaciones profesionales adquieren una notable importancia.

La ley de la oferta y la demanda

El capitalismo se basa en la generación de bienes o servicios a través del trabajo. No obstante, encontrar el precio de mercado de cada uno de estos bienes y servicios es uno de los aspectos que mayor relevancia van a tener a la hora de definir el futuro de la sociedad como motor económico. No obstante, los científicos de esta corriente económica defienden que es el propio mercado el que debe definir el precio de cada producto y de cada servicio. La metodología es muy simple: La ley de la oferta y la demanda. Algunos aspectos como la disponibilidad del objeto, el uso que se le va a dar y el valor de cambio son solamente algunos de los factores que van a contribuir en este factor. El precio para cada bien o servicio será aquel que los consumidores estén de acuerdo a pagar como consecuencia de los beneficios que les va a reportar. No obstante, es importante destacar que no todas las tipologías de bienes o de productos van a tener el mismo peso. Algunos ámbitos, como el de las joyas, por ejemplo, no siempre tienen que responder a una ley tan racional.
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