Alerta por ola de calor: EdERSA pide «máxima responsabilidad»

Se viene una de las olas de calor más intensas de la temporada. La distribuidora advirtió que el sistema eléctrico estará «a prueba» y lanzó una serie de recomendaciones para evitar cortes y cuidar el bolsillo.
El verano no da tregua y esta semana el termómetro promete escalar hasta niveles peligrosos. Según los pronósticos confirmados este lunes, la región enfrentará una ola de calor extremo que tendrá su pico máximo este jueves 29 de enero, cuando se espera que la temperatura alcance los 41°C.
El calor sofocante no será exclusivo de nuestra zona: en el Valle Medio, la Zona Atlántica y la Línea Sur, las máximas oscilarán entre los 36°C y 41°C. Ante este escenario crítico, la empresa distribuidora EdERSA reforzó su campaña de concientización, advirtiendo que el sistema eléctrico se verá sometido a una exigencia máxima.
«Estamos frente a jornadas donde el sistema eléctrico se pone a prueba de manera integral», explicaron desde la distribuidora. El uso masivo de aires acondicionados genera picos de demanda que pueden estresar las redes de distribución. Si bien la empresa asegura haber realizado inversiones en media y baja tensión, remarcan que el comportamiento individual es clave para sostener el servicio colectivo.
Además del riesgo de cortes, hay un factor económico ineludible: «Un uso ineficiente del aire acondicionado en estos días de calor extremo puede disparar el monto de la factura de manera considerable», advirtieron.
El principal enemigo del consumo eficiente es el termostato mal regulado. EdERSA recordó que por cada grado que se baja la temperatura por debajo de los 24°C, el consumo de energía aumenta entre un 8% y un 10%.
«En una jornada de 41 grados, programar el aire en 18° no enfriará la casa más rápido, pero sí generará un consumo eléctrico innecesario y un riesgo para la salud por el choque térmico», detallaron los técnicos.
Tips para sobrevivir al calor (y cuidar la luz)
Para afrontar los próximos días sin sobresaltos, se recomienda:
Aislar la casa: Cerrar persianas y ventanas entre las 12:00 y las 18:00 para evitar que ingrese el «fuego» de afuera. Ventilar solo por la noche o madrugada.
Usar ventiladores: Consumen mucho menos que un aire acondicionado y ayudan a distribuir el aire fresco.
Evitar el «horario pico»: Tratar de no usar lavarropas, planchas o pavas eléctricas entre las 13:00 y las 17:00, las horas de mayor calor y demanda.
Ojo con el «consumo vampiro»: Desenchufar cargadores y equipos que no se usen; este gasto invisible puede representar hasta un 10% de la factura.
De esta forma, la empresa prestadora del servicio espera hacer frente a la gran demanda que se espera en los días de altísimas temperaturas en la región.


