A través de un proyecto de ley, la Gobernadora Arabela Carreras, propuso que los grandes emisores de gases de efecto invernadero compensen el daño que generan al ambiente con acciones que promuevan la forestación con especies nativas.

Se trata de la creación del Sistema de Compensación por la Emisión de Gases Efecto Invernadero (GEI), una de las herramientas propuestas por la Gobernadora en un combo de tres leyes que buscan hacerle frente a los efectos del cambio climático en la provincia.

El proyecto dispone que los grandes emisores de gases deberán compensar en especie su huella de carbono y el menoscabo ocasionado al ambiente. Se trata de un sistema independiente a cualquier tributo que corresponda abonar en virtud de normas vigentes.

Entre otras cosas, se busca remediar el menoscabo ambiental que generan los grandes emisores, además de fomentar la reforestación de especies nativas, asegurar la diversidad biológica, concientizar a los emisores sobre los efectos que generan en orden a la lucha contra el cambio climático y promover el desarrollo de estrategias de mitigación específicas.

El sistema implica que los grandes emisores deben plantar, cuidar y mantener una cantidad determinada de ejemplares de especies arbóreas nativas en orden a las emisiones netas de gases que generen, aumentando o disminuyendo este número proporcionalmente en cada evaluación anual.

En el ámbito de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático (como autoridades de aplicación) se creará el Registro de Grandes Emisores de Gases de Efecto Invernadero, que servirá de base para determinar las obligaciones en materia de compensación. En forma paralela, se confeccionará un listado con potenciales áreas de forestación.

¿Quiénes son los grandes emisores?

En principio, el proyecto apunta a tres sectores puntuales como grandes emisores: el energético; el agrícola-ganadero y los residuos sólidos urbanos. Esto, de acuerdo a los datos que surgen del Primer Inventario de Gases de Efecto Invernadero que se realizó en 2019 a través de la Fundación Bariloche, con financiamiento del CFI y a solicitud de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia.

En el estudio se observa que el 67,2% del total de dióxido de carbono emitido proviene del sector energético; mientras que un 21% proviene de la agricultura, ganadería y uso de la tierra y un 11,2% de los residuos sólidos urbanos

Por esta razón, se determinan como prioritarias las acciones en estas tres áreas, lo que implicaría asumir medidas sobre el 99,4 % del total de emisiones de la provincia.

¿Por qué la reforestación?

La plantación de árboles es una estrategia fundamental para contrarrestar el cambio climático, ya que los mismos ofician como un sumidero natural de carbono, permitiendo reducir la huella, y a su vez emiten oxígeno en el proceso de fotosíntesis.

Además, aportan a la mejora de otras problemáticas ambientales como la deforestación y la desertificación y acrecientan la biodiversidad, combaten la sequía y previenen la erosión del suelo.

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