La incertidumbre, el estrés crónico y las exigencias cotidianas impulsan trastornos que impactan en el cuerpo y la salud mental.
El Dr. Jorge Piermatei, psiquiatra de Grupo Gamma, explicó a La Capital que un ataque de pánico no es una muestra de debilidad ni una falla de voluntad, sino una respuesta biológica de supervivencia activada en el momento equivocado.
«Es como si el sistema de alarma de una casa se disparara sin que hubiera un intruso. Suele ser el resultado de un motor interno que lleva demasiado tiempo funcionando a altas revoluciones», advierte el especialista.
Sanar la ansiedad no implica simplemente silenciar el síntoma o pretender tener todo bajo control. Los profesionales señalan que la clave para recuperar el bienestar es aceptar la incertidumbre, validar nuestro malestar en lugar de combatirlo con autocrítica y buscar ayuda terapéutica.




















