El abogado Ángelo Zamataro brindó detalles de la instancia clave del proceso judicial. Hay dos imputados y la causa podría encaminarse a juicio o a un acuerdo abreviado.
La causa por el robo y asesinato del caballo “Carlitos”, perteneciente a la institución de Equinoterapia “Kawell Anay” de Catriel, atraviesa una etapa decisiva en el ámbito judicial. En las últimas horas se desarrolló la audiencia de control de acusación, instancia previa al juicio, donde se definieron las pruebas que presentarán las partes.
El abogado Ángelo Zamataro explicó que se trata de un momento clave del proceso: “Es la última audiencia antes del juicio. Acá se valoran las pruebas que cada parte va a llevar”.
En la causa hay dos imputados, uno señalado como autor del hecho y otro como partícipe. Según detalló el letrado, las penas en juego podrían alcanzar los cuatro años de prisión para el principal acusado y una pena menor para el segundo involucrado.
Abogado Angelo Zamataro Amaranto (Querella)
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad, no sólo por la gravedad del hecho —encuadrado dentro del delito de abigeato—, sino también por el valor simbólico y social de “Carlitos”, un caballo fundamental para las actividades terapéuticas que desarrolla la institución “Kawell Anay” con personas con discapacidad.
Durante la investigación, se realizaron allanamientos donde se encontraron elementos clave, incluido el cuerpo del animal, lo que fortaleció la acusación.
Desde la querella remarcaron que la institución no busca una compensación económica, sino una respuesta judicial acorde a la gravedad del hecho. “Se ofrecieron cosas como otro caballo o dinero, pero eso no nos interesa. Lo que queremos es justicia”, expresó Zamataro.
En ese sentido, el abogado advirtió sobre el impacto que podría tener una resolución leve: “Si una persona roba y mata un caballo de una institución que ayuda a chicos y no va preso, no es un buen precedente para la sociedad”. Si bien existe la posibilidad de un juicio abreviado —que implicaría una pena acordada sin llegar al debate oral—, desde la querella sostienen la intención de avanzar hacia un juicio pleno que permita establecer responsabilidades y una condena ejemplar. No obstante, Zamataro reconoció que el proceso podría resolverse mediante un acuerdo entre las partes: “Muy posiblemente se termine en un juicio abreviado, pero nosotros estamos preparados para ir a juicio”.
La próxima audiencia fue fijada para dentro de un mes, mientras la comunidad de Catriel sigue de cerca el desarrollo de una causa que, más allá de lo judicial, interpela valores fundamentales como el respeto, la solidaridad y la protección de instituciones que cumplen un rol social clave.















