Susana Duarte tiene 43 años, es madre de cinco hijos biológicos y otros cuatro “del corazón”. Un accidente en moto ocurrido en 2023, cuando regresaba desde Peñas Blancas hacia Catriel le cambió la vida. Sufrió fractura expuesta en su pierna izquierda. Tuvo que enfrentar un largo proceso de complicaciones de salud que terminó con la amputación de la pierna. Hoy intenta reconstruir su vida a través de un pequeño emprendimiento de costura y apela a la solidaridad de la comunidad.
La vida de Susana transcurría sin mayores complicaciones hasta el 7 de julio de 2023 cuando regresaba desde Peñas Blancas a Catriel en moto junto a su entonces pareja. El hombre perdió el control del rodado y Susana salió despedida sufriendo graves consecuencias.
Lo que inicialmente parecía ser una lesión que demandaría algunos meses de recuperación terminó convirtiéndose en un extenso y complejo proceso médico.
Según relató a radio “Alas”, inicialmente fue atendida en el hospital local, donde le colocaron un yeso y posteriormente una placa. Sin embargo, aseguró que el hueso nunca logró consolidarse y, con el paso del tiempo, apareció una infección. Más adelante continuó su atención con un traumatólogo en Cipolletti y debió atravesar diferentes tratamientos e intervenciones.
El cuadro se fue agravando. Susana recordó que padecía fuertes dolores, inflamación, sangrado y episodios de fiebre. Durante una prolongada internación, fue sometida (según su testimonio), a siete u ocho cirugías. Posteriormente volvió a ser internada de urgencia en Cipolletti, donde su estado de salud llegó a ser crítico.
“Era la pierna o yo”
Durante una de las intervenciones, Susana sufrió graves complicaciones cardíacas. De acuerdo con su relato, atravesó dos episodios cardíacos críticos y su familia fue informada de que los médicos debían tomar una decisión extrema para intentar salvarle la vida: amputar la pierna izquierda por encima de la rodilla. Luego permaneció varios días en coma.
Cuando despertó, todavía no sabía que había perdido la pierna. Estaba intubada y no podía comunicarse con normalidad hasta que finalmente un enfermero le confirmó lo sucedido. “Me quedé callada, no dije nada, no lloré, nada”, recordó sobre aquel momento.
Después comenzó otro desafío: aprender a vivir con una nueva realidad.
“Estuve mucho tiempo deprimida, hasta que un día dije: mis hijos me necesitan, soy la cabeza de la familia, tengo que salir adelante de alguna manera”, contó Susana. Esa determinación la llevó a levantarse nuevamente y buscar alternativas para generar ingresos.
Nueve hijos y una economía familiar muy difícil
Susana tiene cinco hijos biológicos y cuatro a quienes define como sus “hijos del corazón”. Actualmente convive con tres de ellos, de 19, 17 y 15 años.
La situación económica de la familia es delicada. Sus hijos mayores realizan changas para ayudar a sostener el hogar, pero no cuentan con empleos estables. “Con eso pagamos los impuestos como podemos y así vamos sobreviviendo”, explicó. Al momento de la entrevista, Susana indicó además que había presentado la documentación para acceder a una pensión por discapacidad y se encontraba esperando una resolución.
En medio de ese escenario apareció una posibilidad para intentar generar sus propios ingresos. Después de que su historia se conociera a través de las redes sociales, recibió máquinas de coser y decidió comenzar un pequeño emprendimiento desde su casa.
No tenía conocimientos previos de costura ni había realizado cursos. Aprendió mirando videos y practicando. Actualmente confecciona sets materos y organizadores, recicla telas y también realiza arreglos de prendas, ruedos, colocación de elásticos y cambios de cierres.
“Lo que no sé, lo miro”
La frase resume buena parte de su nueva etapa. Frente a cada trabajo que desconoce, Susana busca cómo hacerlo y aprende. Su objetivo no es solamente recibir ayuda, sino conseguir trabajos que pueda realizar desde su vivienda y que le permitan obtener un ingreso.
Por eso, pide especialmente retazos de tela, ropa que ya no se utilice y materiales que pueda reciclar para realizar nuevos productos. También agradece a quienes puedan acercarle trabajos de costura y arreglos.
Mientras intenta sostener su emprendimiento, continúa atravesando el proceso de recuperación. Dentro de su vivienda se moviliza con muletas y, cuando debe salir, utiliza una silla de ruedas y necesita la asistencia de sus hijos. También comenzó a realizar actividad física para fortalecer la musculatura necesaria para su rehabilitación.
Susana mantiene además la esperanza de acceder a una prótesis. Según explicó, ya presentó la documentación correspondiente en el hospital y el trámite fue enviado para su evaluación.
Cómo colaborar
La vecina remarcó que una de las mejores maneras de ayudarla es acercándole trabajos de costura, telas, retazos o prendas que puedan ser reutilizadas. También sería importante conseguir oportunidades laborales para sus hijos mayores, quienes actualmente realizan changas para colaborar con los gastos familiares.
Quienes deseen comunicarse con Susana pueden hacerlo por WhatsApp al 2994-100137.
Después de un accidente, numerosas intervenciones, complicaciones que pusieron en riesgo su vida y finalmente la amputación de una pierna, Susana enfrenta ahora otro desafío: recuperar autonomía, generar sus propios ingresos y sostener a su familia.
Su pedido a la comunidad de Catriel es concreto: más que una ayuda circunstancial, necesita oportunidades para trabajar y seguir reconstruyendo su vida.
- WhatsApp: Contacto: (2994 100 137)
- Facebook:Araceli Barreiro / Susana Araceli Duarte





























