El exsenador y actual secretario nacional de Justicia del Partido Justicialista, Martín Doñate, lideró un encuentro en Choele Choel bajo la consigna «Cristina Inocente–Cristina Libre». El dirigente peronista expuso los detalles de la causa y centró su mirada en la persecución judicial. Lo hizo junto al legislador Daniel Belloso, quien afronta un proceso en el marco de la megacausa Techo Digno. En ese marco reivindicó la unidad en Río Negro y la «identidad» política, pero alertó sobre el «riesgo» de salir a buscar «outsiders» o «sectores gorilas».
Doñate contó sobre el estado actual de situación de la causa, y planteó la necesidad de «convocar con una idea clara de las propuestas y de las reformas estructurales que habrá que poner sobre la mesa de cara a la sociedad argentina». En ese marco ubicó el problema de la deuda y de la justicia como los grandes obstáculos para la democracia y para la verdadera libertad de los argentinos, y desarrolló lo que esa «pinza» significa para el país, para la provincia y para la región.
El dirigente puso el foco en «lo que está sufriendo la gente todos los días: los remedios que no se pueden pagar, la comida que falta en la mesa, las boletas de gas y de luz que llegan impagables, la falta de trabajo y la angustia que crece en cada hogar, mientras el Estado se retira y abandona a su suerte a los que más lo necesitan en nombre de una ‘libertad’ que es pura crueldad, dolor y muerte».
Frente a ese cuadro, Doñate planteó la necesidad de una reforma constitucional y de agotar todos los caminos institucionales para «alcanzar la libertad de Cristina Fernández de Kirchner y levantar su proscripción». Reivindicó a la ex presidenta como la «única y mejor candidata», «la que representa el corazón del pueblo y al movimiento nacional, y la única con la valentía y el coraje de tomar las decisiones que hay que tomar».
El dirigente también insistió en «seguir construyendo unidad con objetivos claros», tanto en el plano provincial como en el local (Choele Choel), y llamó a «reforzar la identidad, a recuperar la vocación y la voluntad militante, y a dejar de ser militantes electorales para volver a ser militantes políticos». En ese marco reivindicó el «orgullo de pertenencia» y la necesidad de defender la propia identidad, dejando en claro desde dónde se habla y desde dónde se propone. «La unidad -sostuvo- tiene que tener un para qué claro, sin medias tintas, y exige dejar por un rato los egos y las ambiciones personales en función de lo colectivo».
En esa línea valoró la figura de Máximo Kirchner y destacó su planteo de justicia fiscal como camino hacia el equilibrio y la paz social.
Asimismo subrayó la importancia de «proteger y cuidar la unidad» que el peronismo supo construir en octubre en Río Negro, y advirtió sobre «los riesgos de salir a buscar outsiders o sectores gorilas con el argumento de mostrarse abiertos», porque ese gesto «corre el riesgo de desconfigurar lo que somos». «La representación de la heterogeneidad rionegrina se plasma en las ideas y en los proyectos, no en los apellidos ilustres ni en los empresarios antiperonistas o antipolítica».
Por último, Doñate llamó a recuperar la política como la herramienta capaz de salvar al país, y reivindicó a Cristina Fernández de Kirchner como la única líder en condiciones de enfrentar a la mafia que hoy gobierna detrás del mascarón de proa de Javier Milei, Adorni, Caputo, Sturzenegger y la caterva de sinverguenzas que están entregando el país hoy.





















