La agrupación Fuerza Rionegrina y Federal, inició en mayo de 2026 el trámite de reconocimiento de personería jurídico-política provisoria como partido de distrito en Río Negro, bajo la Ley 23.298.
La presentación quedó formalmente registrada ante la Justicia Federal con competencia electoral del Distrito Río Negro.
El edicto, firmado por el juez federal subrogante Gustavo Eduardo Villanueva y la prosecretaria electoral nacional María Silvina Gutiérrez, fue publicado entre el 2 y el 4 de junio.
La fuerza presentó 3.328 adhesiones, casi mil más que las 2.392 exigidas para avanzar con su reconocimiento. Tres meses después, la Justicia Electoral sigue sin resolver.
La comparación con Neuquén expone la magnitud de la demora.
En un trámite equivalente, bajo la misma legislación, el control de adhesiones demandó alrededor de un mes y la primera audiencia se realizó dentro de los tres meses, aun con las correcciones administrativas habituales.
En Río Negro, el control de adhesiones demandó más de tres meses y la fijación de la primera audiencia se acercó a los seis. Etapas equivalentes insumieron entre dos y tres veces más tiempo. Esa demora impide avanzar con la campaña de afiliaciones necesaria para alcanzar la personería definitiva y reduce cada vez más el margen para competir en el próximo calendario electoral.
La conclusión política es clara: no quieren que participemos. Cabe preguntarse si existen intereses oscuros que tienen miedo a competir en igualdad. Fuerza Rionegrina y Federal nació para representar a miles de Rionegrinos que buscan una alternativa por fuera de las estructuras tradicionales de la política provincial. La Justicia Electoral debe garantizar que esa expresión pueda llegar a las urnas en igualdad de condiciones






















