La joven tenimesista catrielense atraviesa un destacado 2026 y, pese a encontrarse en plena recuperación de una lesión en su brazo derecho, volvió a posicionarse entre las mejores jugadoras del país. Actualmente es tercera en Sub 23 y cuarta en la máxima categoría del ranking nacional.
Hay historias deportivas que trascienden las medallas, los títulos y las posiciones en un ranking. Historias construidas a partir del esfuerzo, la constancia y, fundamentalmente, de la capacidad para sobreponerse a los momentos difíciles.
Una de ellas es la de Manu Pereyra, la joven deportista de Catriel que continúa dejando su huella en el tenis de mesa argentino y que en este 2026 vuelve a demostrar que mantiene intactas sus aspiraciones de competir en lo más alto.
Después de más de una década transitando competencias nacionales e internacionales, Pereyra atraviesa actualmente un proceso de recuperación por una lesión en su brazo derecho, una situación que condicionó su calendario y le impidió disputar varios torneos durante la temporada.
Sin embargo, sus últimas presentaciones en competencias puntuables fueron suficientes para demostrar que continúa siendo una de las principales referentes de su categoría.
Entre las mejores del ranking argentino
La reciente actualización del ranking de la Federación Argentina de Tenis de Mesa volvió a ubicar a la catrielense en lugares de privilegio.
En la categoría Sub 23, Manu Pereyra ocupa el tercer puesto nacional con 940 puntos, mientras que en Todo Competidor, la máxima categoría, aparece en la cuarta posición con 939 unidades.
Los números adquieren todavía mayor relevancia teniendo en cuenta que durante buena parte de la temporada no pudo sostener la continuidad competitiva habitual debido a su lesión.
Ahora, mientras continúa con su recuperación, el objetivo comienza a tomar forma: regresar plenamente a la competencia, sumar puntos y pelear nuevamente por el número uno del país, una posición que ya consiguió ocupar en diferentes etapas de su carrera.
Una hazaña que marcó su carrera
La historia deportiva de Manu Pereyra tiene además un capítulo muy especial.
La catrielense mantiene el récord nacional de haberse consagrado campeona de un Gran Prix puntuable para el ranking argentino en la máxima categoría con apenas 11 años.
La histórica actuación se produjo en la provincia de Formosa, donde, siendo todavía una niña, logró imponerse ante algunas de las mejores jugadoras del país.
Aquella conquista fue una de las primeras grandes señales de una carrera que luego continuaría creciendo con años de entrenamiento, competencias y experiencias dentro y fuera de Argentina.
Mendoza aparece como el próximo desafío
Mientras avanza en la recuperación de su brazo derecho, Manu analiza cuál será el próximo paso de su temporada.
Una de las posibilidades es participar del Gran Prix de Mendoza, aunque su presencia dependerá exclusivamente de cómo evolucione físicamente durante las próximas semanas.
No hay apuro. Después de tantos años compitiendo al máximo nivel, el principal objetivo es completar la recuperación y regresar en las mejores condiciones posibles.
Mientras tanto, el ranking vuelve a colocar su nombre entre las mejores del país.
Tercera en Sub 23. Cuarta en Todo Competidor. Y con un objetivo que permanece intacto: volver a pelear por el número uno del tenis de mesa argentino.






















