Neuquén-Los jóvenes representantes del Catriel Rugby Club tuvieron una sobresaliente actuación en Neuquén, integrando el combinado URAV XV. Ambos fueron protagonistas en la primera línea y lograron apoyar un try cada uno, en una competencia que reunió a destacados talentos del rugby juvenil.
El rugby de Catriel y 25 de Mayo continúa proyectando nuevos talentos a nivel regional. Tomás “Toto” Espinosa y Lautaro “El Pampa” Enríquez fueron protagonistas de una destacada participación en una nueva edición del tradicional Torneo de la Flor, desarrollado durante el pasado fin de semana en las instalaciones del Neuquén Rugby Club.
Los jóvenes integraron el combinado URAV XV, junto a jugadores del Club Conejos de Plottier, participando en la categoría M1 de una de las competencias juveniles más reconocidas de la región.
Ambos deportistas, formados en el Catriel Rugby Club, demostraron sus condiciones en un certamen de importante exigencia competitiva, donde no solamente cumplieron un papel destacado en la delantera, sino que además consiguieron apoyar un try cada uno.
Dos talentos que siguen creciendo
Tomás “Toto” Espinosa, surgido de las divisiones formativas del Catriel Rugby Club, afrontó su primera experiencia en una competencia de estas características. Desempeñándose como pilar, el joven mostró su evolución técnica y deportiva, sumando minutos de juego y una experiencia importante para su formación.
Por su parte, Lautaro “El Pampa” Enríquez, oriundo de 25 de Mayo, volvió a demostrar su crecimiento dentro del rugby regional. Con siete años de trayectoria en el Catriel Rugby Club, ocupó la posición de hooker, siendo una pieza importante en la primera línea del scrum.
Enríquez tuvo además la particularidad de representar a 25 de Mayo como el único jugador de esa localidad que participó en este nivel de competencia, reflejando las oportunidades de desarrollo que genera el trabajo formativo de la institución catrielense.
Una experiencia que fortalece al rugby regional
La participación de Espinosa y Enríquez representa un nuevo paso en el crecimiento deportivo de ambos jugadores y constituye un reconocimiento al trabajo que viene desarrollando el Catriel Rugby Club en sus divisiones formativas.
Competir junto a jugadores de otras instituciones, enfrentar rivales de buen nivel y adaptarse a diferentes esquemas de juego son experiencias fundamentales para el desarrollo de los jóvenes rugbiers.
El compañerismo, otro de los protagonistas
Más allá de lo sucedido dentro del campo de juego, el Torneo de la Flor dejó una historia que refleja los valores del rugby.
Desde la familia de Tomás Espinosa expresaron su agradecimiento a la familia de Lautaro Enríquez, que se encargó de trasladar, acompañar y cuidar al joven durante el viaje a Neuquén.
Un gesto que refleja los vínculos de amistad y solidaridad construidos a través del deporte, especialmente entre las comunidades vecinas de Catriel y 25 de Mayo.
Con dos tries, buenas actuaciones individuales y una experiencia de gran valor formativo, Toto Espinosa y El Pampa Enríquez dejaron una imagen positiva del rugby regional, demostrando que el semillero del Catriel Rugby Club continúa formando jugadores con proyección.























