Una semana de profundo dolor, compromiso y agradecimiento. Después de una semana sumamente intensa y difícil, marcada por el trágico accidente ocurrido el pasado 18 de octubre de 2026, queremos compartir con nuestros familiares, amigos y toda la comunidad información sobre la atención médica de Natalí y Avril, y expresar nuestro más profundo agradecimiento a quienes hicieron posible que ambas pudieran atravesar esta primera etapa de intervenciones quirúrgicas.
En medio del inmenso dolor que vivimos por la irreparable pérdida de nuestra amada Luana, debimos afrontar situaciones de enorme complejidad, coordinar traslados, gestionar recursos médicos y acompañar decisiones fundamentales para garantizar la mejor atención posible a Natalí y Avril.
El compromiso familiar y el acompañamiento institucional:
Queremos destacar especialmente el compromiso, la fortaleza y la responsabilidad de José Gallardo, papá de Avril, quien, a pesar del profundo dolor y las difíciles circunstancias familiares, ha sostenido una tarea permanente de acompañamiento y articulación para garantizar la atención de su familia.
Asimismo, expresamos nuestro reconocimiento a la empresa Medanito, que desde el primer momento brindó su apoyo, facilitando las condiciones necesarias para que José pudiera acompañar de manera permanente este complejo proceso familiar y médico.
Pero queremos hacer una mención especialmente significativa a la obra social OS.PE.PRI., del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, cuya capacidad de respuesta, compromiso institucional y acompañamiento permanente fueron determinantes durante toda esta primera etapa.
Su intervención permitió coordinar la atención médica, los traslados sanitarios, las autorizaciones de las prácticas quirúrgicas y la provisión de los materiales específicos solicitados por los distintos equipos de especialistas.
La dinámica y rapidez con la que se gestionaron las autorizaciones permitieron disponer oportunamente de los elementos necesarios para realizar las intervenciones, evitando demoras administrativas que, en situaciones de semejante complejidad, pueden resultar especialmente importantes.
Las intervenciones quirúrgicas de Natalí:
Luego de recibir atención inicial y permanecer internada en la Clínica Juan Domingo Perón de Catriel, Natalí fue trasladada a CMIC de Neuquén, donde continuó su atención especializada.
El lunes 26 de octubre, aproximadamente a las 11:00 horas, ingresó al quirófano para afrontar una jornada de múltiples intervenciones traumatológicas, cuya duración estimada, incluyendo la preparación y los procedimientos, era de entre siete y ocho horas.
Las intervenciones programadas comprendían el abordaje quirúrgico de lesiones en clavícula, húmero, cadera y tibia, producto de las múltiples fracturas sufridas durante el accidente.
Queremos destacar el trabajo de los médicos traumatólogos Emiliano Costa Jiménez y Emiliano García Coloccini, responsables de las intervenciones, junto con el médico anestesiólogo Mariano Ceballos, quien participó en el manejo anestésico durante los procedimientos.
Los profesionales destacaron especialmente la rapidez con la que OS.PE.PRI. respondió a las solicitudes de materiales e insumos quirúrgicos necesarios para llevar adelante las distintas intervenciones.
Esta articulación entre los equipos médicos y la obra social fue fundamental para organizar una jornada quirúrgica de alta complejidad.
Las intervenciones quirúrgicas de Avril:
Por su parte, Avril, luego de recibir atención inicial en Catriel y continuar su proceso de derivación hacia General Roca y posteriormente Neuquén, fue ingresada en la Clínica San Lucas, institución especializada en atención pediátrica.
Allí se organizaron las intervenciones quirúrgicas necesarias para abordar las lesiones sufridas durante el accidente.
Entre los procedimientos previstos se encontraban:
– Intervención quirúrgica de columna en la región sacrocoxígea, a cargo del Dr. Cristian Illanes.
– Intervención quirúrgica por fractura de fémur, a cargo del Dr. García Esteban.
Para ambos procedimientos fue necesaria la gestión de materiales e insumos específicos, cuya autorización fue coordinada por OS.PE.PRI. con la celeridad que requería la situación.
La articulación entre los especialistas, la institución médica y la obra social permitió avanzar en la resolución quirúrgica de las lesiones de Avril, en una etapa fundamental para su posterior recuperación.
Un acompañamiento que también contempla la salud emocional
Otro aspecto que consideramos fundamental destacar es la intervención de OS.PE.PRI. para organizar un dispositivo de acompañamiento psicológico y contención emocional, tanto para Avril como para su entorno familiar.
La obra social coordinó la participación de profesionales externos especializados, con el objetivo de brindar acompañamiento antes y después de las intervenciones quirúrgicas, considerando no solamente las consecuencias físicas del accidente, sino también el impacto emocional de la tragedia y el proceso de duelo que atraviesa nuestra familia.
Esta iniciativa adquiere especial importancia teniendo en cuenta que, durante los primeros días, Natalí y Avril permanecieron internadas en distintas ciudades, lo que implicó una separación familiar y dificultades adicionales para el acompañamiento cotidiano.
Entendemos que la recuperación no puede limitarse únicamente a las lesiones físicas. La salud emocional, la contención familiar y el acompañamiento psicológico también forman parte indispensable de un proceso de recuperación integral.
Nuestro reconocimiento a los profesionales e instituciones
Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a los equipos de médicos, cirujanos, anestesiólogos, enfermeros, profesionales de terapia intensiva, personal sanitario y a todas las personas que participaron en las distintas etapas de atención.
Desde la asistencia inicial en Catriel hasta los traslados y posteriores intervenciones en Neuquén, cada acción fue importante para avanzar en un proceso médico sumamente complejo.
También queremos reconocer a quienes, desde las instituciones y los equipos de gestión, trabajaron para resolver necesidades que muchas veces no resultan visibles, pero que son fundamentales para que los profesionales de la salud puedan desarrollar su tarea.
Detrás de cada cirugía hay mucho más que un equipo médico: hay decisiones, autorizaciones, materiales, coordinación, responsabilidad institucional y, fundamentalmente, compromiso humano.
Una primera etapa y un largo camino por delante
Esta primera etapa quirúrgica representa un avance muy importante en el tratamiento de Natalí y Avril.
Sabemos que todavía queda un camino de recuperación que requerirá tiempo, paciencia, rehabilitación, nuevos controles médicos y un acompañamiento permanente.
No desconocemos la complejidad de las lesiones ni las dificultades que pueden presentarse durante este proceso. Sin embargo, valoramos profundamente cada avance y la posibilidad de que ambas cuenten con los recursos profesionales, médicos y humanos necesarios para continuar su recuperación.
En medio del dolor por la ausencia de Luana, encontramos en cada gesto de solidaridad, en cada respuesta institucional y en cada muestra de compromiso una razón para seguir adelante.
Queremos agradecer especialmente a nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo y a toda la comunidad que nos acompaña desde aquel 18 de octubre.
Cada mensaje, cada llamada, cada oración y cada palabra de aliento tienen un valor enorme para nosotros.
Porque acompañar no es solamente estar presente: también es comprender, comprometerse, actuar y brindar respuestas cuando más se necesitan.
Seguimos unidos por el amor a Luana, acompañando con toda nuestra fuerza la recuperación de Natalí y Avril.






















